El Diputado Nacional de Proyecto Sur estuvo recorriendo algunos lugares del distrito en lo que es su campaña a candidato a Presidente de la Nación para el 2011. Criticó duro al Gobierno kichnerista y pidió realizar un plan para recuperar el rol de los ferrocarriles.
Fernando “Pino” Solanas estuvo el pasado jueves por la tarde en San Miguel, ya pensando en lo que es la carrera electoral que concluirá el año que viene. El cineasta estuvo acompañado por Jorge Ceballos, del Movimiento Barrios de Pie, Silvia Bafiggi, Claudio Giorno y Ricardo Batalla, y por dirigentes de la región del ex General Sarmiento.
En primer lugar se dirigió al restaurante 25 de Mayo donde dio una conferencia de prensa, luego pasó por la Escuela Nº 1, allí se comprometió a dar una mano para lograr mejoras edilicias en el establecimiento; minutos después estuvo en la Cámara de Comercio e Industria donde Alfredo Rebaldería, presidente de esa entidad, y algunos miembros de la comisión directiva, lo recibieron y compartieron un ameno dialogo repasando visiones y pareceres sobre la actualidad regional y nacional. La visita se prolongó un poco más de media hora, para luego terminar en el Sindicato de Trabajadores Municipales de San Miguel, José C. Paz y Malvinas Argentinas, ante los militantes.
El Diputado tiene por delante una dura campaña en un ámbito como el conurbano bonaerense, bastión histórico del Peronismo. Su intención es captar voluntades hacia su espacio de izquierda.
El discurso que ofreció en el Sindicato fue prolongado pero interesante y captó la atención de los presentes. Criticó fuertemente al Gobierno de Cristina Kirchner a quién le remarcó su falta de decisión política para llevar adelante medidas de orden nacional referidas a los recursos naturales y a la falta de inversión en los ferrocarriles.
En este sentido señaló la connivencia entre el Gobierno y las grandes corporaciones y pidió gravar la renta minera y el petróleo. También aseguró que es vital para la recuperación del país realizar y poner en marcha un plan estratégico para devolverle a los ferrocarriles el protagonismo que desarrollaron antes de que en la década del 90 sean reducidos a su máxima expresión. Seguido, se refirió a de la deuda externa y su parte de ilegitimidad, correspondiente a los acreedores privados.
