El proyecto que impulsa el kicillofismo no reúne los respaldos necesarios en el Senado ni en Diputados. El oficialismo intenta destrabar la discusión con una negociación política que enfrenta a Kicillof con el massismo y deja al kirchnerismo en una posición expectante. Esta semana habrá dos reuniones clave.
La eliminación del límite a las reelecciones en la provincia de Buenos Aires entró en una zona de alta tensión política. El oficialismo bonaerense no cuenta con los votos suficientes para aprobar el proyecto y necesita construir acuerdos dentro de Fuerza Patria y con otros sectores de la Legislatura.
El expediente propone modificar el esquema que limita los mandatos de intendentes y otros cargos electivos. La iniciativa lleva la firma de la senadora Ayelén Durán y permanece en la Comisión de Legislación General del Senado, que conduce Germán Lago.
El principal problema para el kicillofismo no pasa solo por la oposición. La resistencia también aparece dentro del propio peronismo bonaerense. El Frente Renovador mantiene su rechazo a eliminar el límite de mandatos. El kirchnerismo, en cambio, muestra mayor apertura, aunque pretende sumar otras modificaciones al debate electoral.
La falta de respaldo obliga al oficialismo a desplegar una negociación política más amplia. El proyecto necesita votos que hoy no están asegurados en ninguna de las dos cámaras.
Kicillof busca acercar posiciones con Massa
En ese escenario, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, recibirá este lunes a Malena Galmarini, titular de la Comisión de Reforma Política y Régimen Electoral del Senado.
La reunión tendrá lugar por la tarde en la oficina del ministro coordinador de Axel Kicillof. El encuentro surgió después de un pedido formal de la senadora del Frente Renovador.
La forma del contacto expuso las diferencias internas. Galmarini debió solicitar la audiencia mediante una nota, algo poco habitual entre dirigentes que pertenecen al mismo espacio político.
El massismo mantiene una posición clara. Fue el sector que impulsó la ley que estableció el límite de dos mandatos y ahora resiste cualquier modificación que permita reelecciones indefinidas.
Galmarini también reclama que la Comisión de Reforma Política tenga un papel central en el debate. Sin embargo, el proyecto de Durán permanece en Legislación General.
Ese punto genera uno de los principales cortocircuitos entre ambos sectores. El kicillofismo conserva mayoría en Legislación General, mientras que el escenario resulta menos favorable para el oficialismo dentro de la comisión que preside Galmarini.
Una discusión que todavía no tiene fecha
La iniciativa tampoco tiene una fecha definida para su tratamiento. El presidente de Legislación General, Germán Lago, sostuvo que el expediente continuará en ese ámbito y descartó un traslado a Reforma Política.
El senador explicó que la decisión sobre el tratamiento dependerá del momento político que defina el oficialismo.
“Hay un proyecto ingresado en Legislación General”, afirmó Lago. También sostuvo que el expediente está esperando “el tiempo propicio para poder considerarlo”.
El legislador agregó que una reforma de esta magnitud “no es un tema para tratarlo medio a la ligera”.
Las declaraciones ratificaron la estrategia del kicillofismo: mantener el proyecto en Legislación General y esperar el momento adecuado para llevarlo al recinto.
El massismo puso el freno
La disputa interna quedó expuesta la semana pasada, cuando Galmarini decidió postergar una reunión de la Comisión de Reforma Política.
El massismo justificó la decisión por la falta de respuesta del Poder Ejecutivo a un pedido para conocer su posición sobre los distintos proyectos electorales que analiza el Senado.
Ahora, la reunión entre Bianco y Galmarini puede destrabar ese conflicto. La senadora busca precisiones sobre la postura del Ejecutivo frente a las reelecciones y sobre el resto de la agenda de reformas electorales.
El resultado del encuentro podría definir el próximo paso. La Comisión de Reforma Política volverá a reunirse el martes y Galmarini tendrá la posibilidad de trasladar allí lo que surja de su conversación con el ministro.
La discusión por las reelecciones indefinidas llega así a una semana clave, pero con una certeza: el oficialismo todavía no tiene los votos. Para avanzar, Kicillof necesita ordenar primero las diferencias dentro de Fuerza Patria y después conseguir los respaldos legislativos que hoy no están garantizados.
