La provincia pretende construir delegaciones denominadas «MiniGobernaciones» en los 135 distritos; la oposición sostiene que no es prioritario.
El gobierno bonaerense realizará hasta el 16 de junio 25 llamados a licitación para hacer una suerte de “minigobernaciones”. Las llama “Casas de la Provincia”. Se trata de edificios destinados a albergar oficinas con dependencias estatales (IOMA, IPS o ARBA) en cada municipio, con el objetivo de unificar las ventanillas de atención al público.
Para las obras anunciadas hay, hasta ahora, un presupuesto previsto de aproximadamente 4000 millones de pesos. Y se estima que las partidas podrían ampliarse a unos 12 mil millones de pesos: el gobierno dejó trascender que la idea es hacer una casa de provincia por cada intendencia. Hay 135.
La inversión es cuestionada por sectores de la oposición, que sostienen que al margen del eventual beneficio no se trata de una prioridad en medio de una crisis económica, social y sanitaria.
La Provincia, en cambio, la defiende: asegura que es buena para los vecinos, que fue consensuada con los jefes comunales y que no impide otras obras.
El bloque Cambio Federal presentó ayer un pedido de informes en la Legislatura en el que pide al gobierno de Axel Kicillof que dé explicaciones sobre los alcances del proyecto. Entiende la oposición que es dinero que puede destinarse a asistencia social, económica y sanitaria.
En la provincia aseguran que “apunta a la recuperación productiva, a la aceleración de puestos de trabajos, a la modernización y a la puesta en valor del estado provincial”.
Según circuló, hasta el próximo 16 de junio unos 25 llamados a licitación para la construcción de Casas de la Provincia.
Fuentes de la administración bonaerense dejaron trascender que, en general, “son muy pocas las dependencias que tienen un lugar propio”. “En general, se alquilan, lo que genera un gasto enorme a la Provincia”, indicaron, al tiempo que destacaron que el objetivo detrás de estas construcciones está vinculado a “centrar dependencias para que trabajen mejor y sean más eficientes”.
Uno de los cuestionamientos del pedido de informes que realizó el diputado Guillermo Bardón está centrado en el supuesto beneficio que alega la provincia para evitar que vecinos del interior tengan que viajar a La Plata, donde está la sede central del gobierno. Critica, por ejemplo, que se hagan esos edificios en municipios como Berisso y Ensenada, que están al lado de la capital provincial.
“Esas licitaciones, multiplicadas por 134 distritos, eleva la inversión a una suma millonaria que, para la realidad de la Provincia, es absolutamente innecesaria”, sostuvo Bardón ante La Nación.
“Es un despropósito, en el contexto de crisis que estamos atravesando, generar una estructura paralela a la existente que va a requerir una planta de empleados y de una inversión que podría ser planificada para otro momento”, aseguró.
