Santiago Cafiero, Leandro Martin y Teresa García son los tres nombres con más peso en el armado local. El nieto de Antonio ya hizo públicas sus intenciones desde el sciolismo. El concejal quiere ser la opción de un proceso de consensos. Y la titular del PJ local y diputada nacional es promovida por distintos dirigentes locales. Define Cristina y tiene peso la opinión de La Cámpora.
En el peronismo de San Isidro el panorama electoral vislumbra una definición en las PASO. Por ahora, el único que definió públicamente sus intenciones de ser precandidato a Intendente es el sciolista Santiago Cafiero, con experiencia en anteriores comicios en el distrito y uno de los que tiene mayor nivel de conocimiento.
En el espacio que trabaja para el gobernador Daniel Scioli no hay dudas. El nieto de Antonio será el candidato de una de las lista del Frente para la Victoria.
Pero el kirchnerismo no entregará el terreno. A pesar de que todos fomentan la posibilidad de buscar un consenso para armar lista única, lo más probable es que se defina en las Elecciones Primarias.
La Cámpora tendrá peso a la hora de armar las listas del kirchnerismo. Lo mismo que sucedió hace dos años. En la región, lo que define José Ottavis es prioritario. Pero también aparece otra voz autorizada, la de Andrés Larroque.
El concejal Leandro Martin también tiene experiencia en dar la batalla electoral. Su nivel de conocimiento crece en cada comicio. Está alineado con la candidatura de Florencio Randazzo y repite que se siente prepara para conducir los destinos del distrito y que su intención es lograr el consenso entre todos los espacios para tener verdaderas posibilidades frente a Posse. Dará pelea desde el territorio pero escuchará los lineamientos que lleguen desde la cúpula.
Un grupo de referentes que milita en el PJ local promueve a la figura de la diputada nacional María Teresa García, del cristinismo puro y agrupadora de las distintas vertientes del partido en San Isidro. Además es quien conduce los destinos partidarios en el distrito. Sin embargo, la legisladora ya ha repetido que no le interesa ser candidata. Quiere ser la armadora local y su intención es tener una buena lapicera para puntear nombres de “ultras” que defiendan el proyecto en la “nueva etapa”. Algunos creen que es una visión derrotista.
Todo quedará sujeto a la decisión de la presidente. Al menos eso afirman en los sectores del kirchnerismo y el PJ. Los antecedentes son claros, cuando se presentó más de una lista, el PJ hizo ingresar menos concejales.

