La pandemia ha desnudado el tratamiento a los mayores de 70 de algunos gobernantes. Soy una mujer mayor de 70 y, como cada uno de nosotras/os, cumplo un rol en la sociedad. Somos necesarias/os, útiles, sabemos demostrar conocimientos, que también logramos con experiencias y compartimos con jóvenes.
Por Mirta Ward, concejal de San Martín
¿Por qué pensar que los +70 somos diferentes?
Lamentablemente, esto de descartar a seres humanos por tal o cual condición es horroroso, y creer que, a determinada edad, dejamos de existir como personas activas y pasamos a ser un ser inservible.
Hemos aceptado el “encierro forzoso”, sin conocer la magnitud del daño que produce la total falta de movilidad externa, esta decisión supone que sentimos que, con el encierro ¡¡no nos tocara’!!
No aceptamos la palabra PROHIBIR. Prohibir es penalización. ¿Y la Constitución? ¿Por qué no deambular?
No contamos con estadísticas en la Ciudad de Buenos Aires, sólo se conoce que las salidas del +70 estuvieron relacionadas con el aprovisionamiento de comida y medicamentos.
Si se entiende “aislamiento social”, es para todas y todos.
Quienes deseen tramitar el “permiso de circulación”, deberán comunicarse con el 147 para poder gestionarlo, así anunció el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
¿Esto significa mayor control?, ¿prevención? Tampoco hay estadísticas de que las personas +70 que deambularon produjeron más contagios, más muertes, que fundamenten esta medida.
Para ejercer este control se requiere la discusión de una Ley, hasta el momento NO HUBO LEY EN ARGENTINA o en esta Ciudad de Buenos Aires. Se demuestra que esta línea de defensa contra el Covid-19 es de imposible cumplimiento. Esto es: VIOLAR LOS DERECHOS.
Falta información. Sólo se manifiestan prejuicios de parte del Estado de la Ciudad que desconoce que +70, viven y sobreviven de los obstáculos.
AHORA SOMOS PARTE DE TIEMPOS DE SOLIDARIDAD Y COOPERACIÓN, DE VECINDAD.
Entendemos, como nunca antes, que nos realizamos colectivamente. Y es que no sólo vivimos, sino que convivimos.
Para +70 es momento de replantearnos muchas cosas. Empecemos a pedir “respeto”.
Cariños.
