El oficialismo de San Isidro impulsa cambios en el código urbano y, con Jorge Álvarez como vocero, busca despejar críticas vecinales, mientras crece la tensión por el impacto en barrios como Boulogne y Villa Adelina.
El presidente del Concejo Deliberante de San Isidro, Jorge Álvarez, volvió a respaldar la iniciativa oficial para modificar el Código de Ordenamiento Urbano (COU) en Boulogne y Villa Adelina, en medio de cuestionamientos de la oposición y sectores vecinales. El dirigente buscó relativizar las críticas y planteó que existen “mitos y temores” similares a los que surgieron en reformas anteriores.
A través de un mensaje en redes sociales, el referente oficialista apeló a la experiencia del barrio La Calabria como ejemplo de transformación urbana. Según explicó, cuando se avanzó allí con cambios normativos a fines de los años 90 también hubo advertencias sobre pérdida de identidad y posibles problemas en los servicios, aunque con el tiempo —sostuvo— esos pronósticos no se cumplieron.
Desde la gestión que encabeza el intendente Ramón Lanús consideran que ese modelo puede replicarse en la zona oeste del distrito, donde buscan impulsar una mayor densificación y generar nuevas oportunidades de acceso a la vivienda. En esa línea, Álvarez viene insistiendo en que la normativa actual limita el desarrollo y desalienta inversiones.
El debate, sin embargo, está lejos de cerrarse. Organizaciones vecinales y sectores opositores advierten que los cambios podrían tener un impacto negativo si no se acompañan con planificación integral, especialmente en lo que refiere a infraestructura y servicios. También cuestionan la falta de consensos amplios para avanzar con la reforma.
Con posiciones enfrentadas, la discusión promete continuar en el ámbito legislativo local, donde el oficialismo intenta sostener su iniciativa mientras la oposición busca capitalizar el malestar en distintos barrios del distrito.

