“El problema no es el INDEC. Suben tarifas, sacan subsidios y después piden que no se mida. Eso no es sincerar la economía: es mentirle a la gente”, expresó el intendente de Ituzaingó en un picante hilo que compartió por redes sociales y con el que cuestionó que el Gobierno quiera romper el termómetro para no reconocer que hay fiebre.
En un picante hilo compartido en redes sociales, Descalzo cuestionó la reciente decisión del Ejecutivo de intervenir en el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) y de posponer una actualización de la metodología de medición de la inflación, justo en momentos de fuertes ajustes en tarifas y eliminación de subsidios que impactan en el bolsillo de las familias argentinas.
“El problema no es el INDEC —afirmó—, es el ajuste. Suben tarifas, sacan subsidios y después piden que no se mida. Eso no es sincerar la economía: es mentirle a la gente*”. Para el jefe comunal, estas decisiones no son herramientas técnicas, sino acusaciones de manipulación política de las cifras oficiales.
Renuncia en el INDEC y tensión política
La polémica se desató luego de que renunciara Marco Lavagna como titular del INDEC, tras discrepancias internas por la forma de medir los precios en un contexto de fuertes cambios económicos. Según Descalzo, la iniciativa del Gobierno no refleja la verdadera inflación que enfrentan los hogares: “Dicen que van a ‘sincerar’. Pero cuando el número no les gusta, lo esconden”.
El intendente también cuestionó que, si bien el Gobierno anuncia una supuesta disminución de ciertos indicadores, la realidad del consumo y el impacto de las decisiones fiscales y tarifarias sigue siendo perjudicial para la clase trabajadora. En su visión, “la inflación no se baja con mentiras. Se baja cuidando el ingreso y el trabajo argentino. Gobernar no es tapar estadísticas. Es hacerse cargo de lo que se decide”.
Un debate que atraviesa todo el arco político
La crítica de Descalzo se inscribe en un contexto más amplio de debate sobre la estrategia económica de la administración de Milei, que tiene como eje declarado la reducción de la inflación mediante ajustes fiscales y monetarios. Aunque el Gobierno sostiene que la inflación ha venido desacelerando —y líderejos oficialistas insisten en que ese descenso reflejado por el INDEC es un triunfo de la política económica—, analistas y opositores advierten que estos números pueden no capturar plenamente el impacto de las medidas sobre el costo de vida real.
