Adultos mayores, organizaciones sociales y partidos de izquierda volvieron a movilizarse frente al Parlamento.
En una nueva jornada de protestas, un grupo de jubilados y jubiladas junto a distintas organizaciones sociales, sindicales y políticas se concentró frente al Congreso de la Nación para reclamar contra el ajuste previsional y exigir la actualización de haberes. Como cada miércoles, se trató de una ronda pacífica que, sin embargo, se vio nuevamente condicionada por un megaoperativo de seguridad montado por el Ministerio de Seguridad, que desplegó un enorme cordón de efectivos y vallado perimetral que impidió cualquier tipo de circulación en torno al Palacio Legislativo.
Desde el mediodía, el microcentro ya estaba congestionado. Más de 70 gremios encabezaron una marcha al Ministerio de Desregulación, comandado por Federico Sturzenegger, bajo la consigna: «Lucha por la soberanía, el trabajo digno y los salarios justos». Participaron la UOM, Aceiteros, Dragado y Balizamiento, ATE y la UTEP, entre otros. “El Gobierno debiera preocuparse: los trabajadores empezamos a coincidir en tiempo y lugar. El desafío ahora es unificar todas las luchas del país”, advirtió el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar.
Aunque no confluyeron directamente, el operativo de seguridad pareció montado para ambas protestas. Callao, Rivadavia e Yrigoyen fueron cortadas, y el tránsito desde la 9 de Julio colapsó. Además, se cerró la estación Congreso de la Línea A, lo que generó más quejas de automovilistas y usuarios de transporte público.
La postal de la tarde la protagonizó la diputada libertaria Lilia Lemoine, que intentó salir a la calle para grabar una entrevista. Fue interceptada por manifestantes que la abuchearon al grito de “¡Fuera, facha!”, y debió ser escoltada por la Policía Federal para retirarse del lugar.
Mientras tanto, dentro del Congreso, avanzaba la comisión investigadora por el “criptogate” de $Libra, con la expectativa de que asistieran la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el trader Mauricio Novelli, ambos señalados por su presunto rol en la estafa piramidal que perjudicó a miles de ahorristas. También fueron convocados periodistas, expertos en criptomonedas y algunas de las víctimas.
La protesta de los jubilados no generó incidentes y se desarrolló con tranquilidad, pese a que desde hace semanas las fuerzas de seguridad impiden que la tradicional ronda se realice en la plaza. El gran despliegue policial contrastó con el reducido grupo de manifestantes —alrededor de un centenar— y dejó una pregunta flotando entre los presentes: ¿a quién busca reprimir Patricia Bullrich?
