El paraguayo de 29 años habló como nuevo jugador de Boca al arribar al país. Este viernes se hará la revisión médica y firmará contrato por dos años.
Óscar Romero arribó a la Argentina y en las próximas horas se convertirá en el quinto y último refuerzo de Boca. El paraguayo de 29 años, que se encontraba en condición de libre, llega como uno de los jugadores favoritos y más buscados por el vicepresidente del club, Juan Román Riquelme. “Estoy muy contento de llegar a una institución muy grande de Sudamérica”, destacó el paraguayo.
El mediocampista se realizará la revisión médica este mismo viernes y, de no mediar inconvenientes, firmará contrato por dos años con el club azul y oro. “Vengo con mucha ilusión, es una responsabilidad linda, me gusta este tipo de desafíos”, expresó en palabras con la prensa. Y le mandó un mensaje a los hinchas: “Espero devolverle a todos desde adentro de la cancha la confianza y el cariño que me mostraron”
“Todo fue muy rápido, Román se comunicó conmigo y se portó muy bien, el trato fue muy bueno, entonces se dio rápido y el hecho de que sea Boca seduce mucho a un futbolista sabiendo que se juegan muchas cosas importantes”, destacó el jugador, que tuvo su último paso en San Lorenzo y durante su carrera jugó en Racing, Cerro Porteño, Deportivo Alavés y Shanghai Shenhua.
Riquelme, cabeza del Consejo de Fútbol, primero buscó a su hermano Ángel pero, finalmente, se inclinó por contratar al enganche. El delantero, que terminó firmando contrato con Cruz Azul de México, sostuvo días después que nadie le había hecho una oferta por parte del «Xeneize».
«No hablé con Román, pero sí con la gente de Boca, estuve en contacto con ellos, pero solamente preguntando la situación, queriendo contar conmigo aunque más que eso no pasó», detalló Angel.
Se trata del quinto refuerzo de Boca, quien ya había sumado a sus filas a Leandro Brey, Nicolás Figal, Pol Fernández y Darío Benedetto de cara al objetivo más importante del club: la Copa Libertadores de América.
