Habían pasado apenas diez minutos de la medianoche cuando los empleados de la heladería estaban bajando las persianas para cerrar. De repente, dos jóvenes en moto se detuvieron en la puerta y los amenazaron con armas. Les pidieron la recaudación pero como no tenían dinero se fueron rápidamente.
Sin embargo, cuando ya escapaban, uno de los empleados empujó a uno de los ladrones y lo hizo caer. Fue allí cuando el delincuente tiró un disparo al aire y otro que le dió al heladero en el pecho. Los dos ladrones escaparon mientras que el joven herido fue llevado por una ambulancia al hospital zonal. Más tarde murió cuando los médicos intentaban operarlo.
Todo ocurrió en la heladería "Tiramisú", ubicada en Paraná y Barreiro Aguirre, en Munro, partido de Vicente López. Ahí, cerca de la 0.10 de la madrugada, estaban el empleado del local, Ignacio Miguel Dalmazo (27); su pareja Paula Rivas (46) y el chico del reparto a domicilio Matías Caruzo (16). Hacía apenas un mes que Dalmazo había comenzado a trabajar ahí como heladero y casi todos los fines de semana, su novia iba a esperarlo cuando cerraba el comercio. Ambos vivían en Don Torcuato.
A esa altura, estaban cerrando y ya habían bajado la persiana del frente del local. Por eso los tres estaban en la vereda cuando fueron sorprendidos por dos jóvenes en una moto. Estacionaron en la puerta y redujeron con el arma, primero a la mujer a quien tenían más próxima. Después los obligaron a todos a volver a entrar al local. Una vez adentro amenazaron a Dalmazo y al repartidor, exigiéndoles que le entregara el dinero de la recaudación.
Los empleados explicaron que ya no había plata porque el dueño del comercio había pasado un rato antes y se la había llevado. Furiosos, los ladrones le arrancaron de la mano al repartidor su mochila que apenas tenía una remera, documentos y una birome.Según explicaron fuentes policiales a Clarín, ante la ausencia del dinero, los ladrones decidieron irse. Pero cuando estaban escapando, Dalmazo empujó a uno de los jóvenes y lo hizo caer. Lejos de irse, el delincuente hizo un disparo al aire y después le tiró al cuerpo a Dalmazo.
Tras los disparos los dos ladrones se subieron a la moto Honda Storm roja y tomaron por Paraná hacia Panamericana. Aunque estaba herido, el joven heladero, los corrió casi cien metros. Pero como perdía sangre volvió al local y su novia y el compañero lo llevaron adentro. Dalmazo se desplomó al lado del mostrador. Enseguida, llamaron al 911. Al joven lo llevaron al hospital de Vicente López pero cuando lo estaban por operar murió. Sebastián Scheller, médico cirujano confirmó que llegó "sin pulso" y que se intentó reanimarlo de inmediato. "Tenía una herida de bala en el antebrazo izquierdo y otra en el ángulo externo clavicular. Era gravísima porque afectaba grandes vasos, a la altura del nacimiento de la aorta", detalló.
Carlota, la dueña de la heladería, que vive cerca del local, apuntó: "A esa hora llegué a escuchar el grito del chico que hace el reparto a domicilio porque el empleado ya estaba en el suelo herido. Estamos seguros que fueron los mismos que cometieron un asalto en el comercio de mi hija muy cerca de la heladería, el 14 de febrero". Los vecinos comentaron además que desde hacía varias horas habían visto a dos chicos que daban vueltas en moto mirando los movimientos.
Según contaron, los ladrones tendrían 17 y 25 años. El de aspecto adolescente tenía un casco blanco en el brazo y el más grande un casco bordó. En la huída al más chico se le cayó el casco. De allí creen los investigadores que podrán levantar huellas digitales y cabellos para orientar la causa. El caso es investigado por la fiscal Claudia Gambotto
