El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, anunció un nuevo plan de pagos exprés que estará vigente del 4 de noviembre al 15 de diciembre de 2024, con descuentos de hasta el 30% para regularizar deudas fiscales, judiciales y prejudiciales. En un contexto de aumentos impositivos y eliminación de beneficios, el gobierno busca incentivar el cumplimiento tributario y mejorar la recaudación ante un panorama económico desafiante. El plan, que no requerirá aprobación legislativa, se divide en dos etapas y ofrecerá bonificaciones para quienes abonen al contado o en cuotas
Tras un año marcado por tensiones con los contribuyentes bonaerenses debido a incrementos en los impuestos, cuotas adicionales y la eliminación de bonificaciones que afectaron directamente la economía familiar, así como también conflictos con el gobierno de Javier Milei por la suspensión de transferencias de fondos nacionales, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzará la próxima semana un plan de pagos exprés. Este plan incluirá una modalidad escalonada y descuentos de hasta el 30% en deudas de impuestos patrimoniales, como el inmobiliario, automotores y embarcaciones deportivas, aplicables en toda la provincia.
Por otro lado, el equipo liderado por el director de ARBA, Cristian Girard, anticipó que en 2025 se restablecerán algunas bonificaciones, eliminadas durante este año, para los contribuyentes que mantengan sus obligaciones fiscales al día.
Actualmente, el monto total de deuda impositiva en la provincia de Buenos Aires alcanza los $40.000 millones, distribuidos entre los 7 millones de contribuyentes registrados en el distrito.
Fuentes provinciales compartieron algunos detalles del nuevo plan de pagos “exprés”, que comenzará a implementarse la semana próxima. Será progresivo y ofrecerá reducciones de hasta el 30% en el total de la deuda. Según aclararon, no se trata de una medida que requiera la aprobación legislativa, ya que no implica una quita sobre el capital adeudado.
Este plan de pagos estará en vigor desde el 4 de noviembre hasta el 15 de diciembre de 2024, y su objetivo es facilitar la regularización de deudas fiscales, judiciales y prejudiciales. Según informaron desde la provincia, se ofrecerán bonificaciones por pagos al contado y opciones de financiación en cuotas.
El esquema de pagos se divide en dos fases. La primera se desarrollará del 4 al 30 de noviembre, y aquellos que participen recibirán un 30% de descuento sobre el total de la deuda si realizan el pago al contado, o un 10% de descuento si optan por abonar en un máximo de tres cuotas. Desde ARBA aclararon que “las bonificaciones que se aplican se calculan sobre el total de la deuda (capital más intereses), pero se aplica sobre los intereses”.
La segunda fase del plan se llevará a cabo entre el 1° y el 15 de diciembre, ofreciendo una bonificación del 25% para quienes realicen pagos al contado, según lo indicado por la agencia tributaria.
El gobierno de Kicillof ha anunciado la reintroducción de bonificaciones y descuentos que estaban disponibles para los contribuyentes hasta este año, con la salvedad de que comenzarán a aplicarse a partir de 2025 y solo para aquellos que no tengan deudas pendientes.
“Incluirá beneficios por pago anual y otras características para incentivar el cumplimiento tributario”, señalaron las autoridades. Según fuentes oficiales, el objetivo de estas bonificaciones es fomentar cambios en la conducta de los contribuyentes. “Lo que se observó es que las bonificaciones por pago a término y la adhesión a la boleta no estaban logrando modificar el comportamiento de los contribuyentes. Este año, las bonificaciones se otorgaron únicamente a aquellos que se adhirieron por primera vez a la boleta por correo electrónico o débito automático, lo que resultó en un aumento de entre el 10% y el 15% en la adhesión a la boleta electrónica. En 2025, para acceder a estos beneficios, será una condición indispensable ser un buen contribuyente, es decir, no tener deudas con el fisco. Por ser un buen contribuyente, se otorgará un 5% de descuento. Además, se sumará un 10% adicional si se opta por el pago anual, alcanzando un total de hasta el 15% en bonificaciones. Estas son las bonificaciones previstas hasta ahora, aunque podrían estar sujetas a cambios. Por este motivo, se impulsa un plan de pagos que ofrece una quita significativa del 30% sobre el total de la deuda, permitiendo así que los contribuyentes regularicen su situación antes de que se venza el impuesto patrimonial del próximo año”, explicaron.
Desde ARBA indicaron que este plan se aplicará a deudas judiciales y prejudiciales que no estén prescriptas, así como a impuestos patrimoniales, incluyendo el inmobiliario, automotores y embarcaciones deportivas. Los contribuyentes deberán ingresar a www.arba.gob.ar con su CUIT y CIT. “La plataforma digital de ARBA permite gestionar la adhesión de manera completamente online”, añadieron.
“Si abonás de contado tenés un 30% de descuento y eso se calcula sobre el total de la deuda. Se hace un globo y a eso se le descuenta el 30%, pero el resultante de ese 30% nunca puede quitar capital, es decir, el límite es la quita de capital porque para eso debería haber una ley en la legislatura”, aclararon en ARBA.
“El regreso de las bonificaciones por estar al día con el fisco responde a una necesidad clave: incentivar el cumplimiento fiscal y mejorar la conducta de los contribuyentes, fortaleciendo así una cultura tributaria más justa y equitativa”, manifestó Girard en declaraciones. “En este contexto de dificultades económicas, somos conscientes de que muchos bonaerenses enfrentan obstáculos para regularizar su situación. Por ello, hemos implementado un plan de pagos especial que brinda a quienes han tenido problemas la oportunidad de regularizar su situación fiscal, permitiéndoles acceder el próximo año a bonificaciones y descuentos”, añadió. “Esta medida no solo permite recuperar recursos esenciales para la provincia, sino que también establece un sistema tributario más equilibrado, donde cada uno pueda cumplir según sus posibilidades, garantizando la equidad fiscal y reforzando el rol del Estado en tiempos tan complejos”, concluyó.
En anticipación de un año difícil en cuanto a los giros de fondos desde la Casa Rosada y una caída en la recaudación debido a ajustes económicos, el gobierno de Kicillof ya había incrementado algunos impuestos. Se eliminaron exenciones, como en CABA, en la inversión financiera, se actualizó la tasa portuaria, que estaba fija en pesos, y se incrementó un impuesto a la carne (de 2,5% a 5%). Además, se promovió un adelanto extraordinario de Ingresos Brutos a grandes empresas, lo que permitió al gobernador obtener $160.000 millones. En este contexto, amparados en la ley impositiva aprobada en la legislatura, se implementaron aumentos en los impuestos inmobiliarios urbanos y rurales, así como en las patentes de vehículos, que llegaron a casi el 288%.
En efecto, los incrementos en los impuestos se lograron a través de la eliminación de beneficios por la adhesión al débito automático (10%) y por la discontinuación del descuento para contribuyentes cumplidores (10%).
A comienzos de octubre, los impuestos inmobiliarios, tanto rurales como urbanos, experimentaron un fuerte incremento del 100% en su última cuota (la quinta). Desde ARBA explicaron que se trataba de una cuota adicional —la sexta— que afectaba aproximadamente al 9% de las partidas. El organismo justificó esta medida citando la Ley Tarifaria, que establece que el gobierno bonaerense debe aplicar un recargo en ciertos bienes y servicios.
