Un caño de insuficiente capacidad de escurrimiento producía constantes anegamientos en una zona de Villa Ballester. El municipio reemplazó el conducto principal por uno cuatro veces mayor.
Para los vecinos de Lavalle y Capdevila, en Villa Ballester, los problemas de anegamiento eran una constante y cada tormenta era un suplicio. Un desagüe insuficiente generó inundaciones e inconvenientes en ese barrio durante mucho tiempo. Existieron intentos de soluciones como la limpieza y la inserción de nuevos sumideros, pero no hubo caso.
El municipio reemplazó el entubado por uno cuatro veces mayor. Ese canal, en el cual acometen ocho sumideros, empalma con el conducto principal ubicado en Lavalle y Emilio Zola, por lo que los conflictos se extendían por una importante zona de Villa Ballester.
“Se trataba de un problema permanente, que tuvo varios intentos de resolución y que ahora encuentra una respuesta definitiva”, explicaron desde la Secretaría de Obras Públicas de la Municipalidad de San Martín

