A LaNoticiaWeb le fue vedado el paso al palco de periodistas por no pertenecer a un medio con mayor poderío económico ya que, al momento de intentar pasar al sector donde los colegas tenían asignado un espacio, los prenseros de Carrió pidieron a Mauro Maffei ver la cámara fotográfica y su calidad y no su credencial, la cual mostró y en la que jamás repararon.
Por Mauro Maffei
El miércoles 30 de septiembre, mi redactor en jefe me llamó por teléfono para pedirme que cubra el lanzamiento del nuevo partido político CC-ARI que Elisa Lilita Carrió presentaría el día viernes. Aún no habíamos confirmado el horario, pero sabíamos que sería cerca del anochecer. Un día después, mi compañero César, me contactó al celular y me pasó un número de teléfono perteneciente al partido de la líder del Acuerdo Cívico y Social. La idea era que llame para conseguir acreditaciones para el evento a cubrir para este sitio web de noticias.
Como corresponde, la tarde del jueves 1 de octubre pasadas las 16, marco desde la radio donde soy productor el siguiente número: 4951-3528. La contestadora que atendió me indicó que debía marcar el número 5 para poder comunicarme con prensa. Eso fue lo que hice. Me atendió una señorita y me dijo textuales palabras: “No es necesario acreditarse, con la credencial del medio es suficiente”.
Un día después, me dirigí rumbo al palacio Rodríguez Peña ubicado en la calle del mismo nombre al 361. Previamente, me comuniqué vía mail con dicho recinto con motivo de confirmar el horario del evento, programado para las 19.
Me decidí a ir temprano para evitar inconvenientes posteriores, por lo que llegué al lugar mencionado a las 18:25. Había mucha gente en la puerta y el recinto ya estaba prácticamente copado. A pesar de esto, pude entrar por mi condición de cronista de www.lanoticiaweb.com.ar. Sin embargo, no pude ingresar al salón principal por la cantidad de personas que concurrieron al acto de presentación de la plataforma.
De todas formas, me dispuse pasar al primer piso, que estaba reservado para “Toda” la prensa presente. Cuando puse un pie en el escalón, una joven perteneciente a la organización y encargada de la prensa del evento me detuvo y me preguntó mi procedencia. En ese momento, le dije el medio que representaba y además mencioné: “Necesito hacer unas fotos y tomar audios de la presentación”. Al instante, detrás de mí un colega de Editorial Perfil, pasó sin problemas al decir de qué medio era.
La joven me dijo: “a ver la cámara”. Con mi cámara personal en mano, me dispuse a mostrarle mi credencial, que tenía en uno de mis bolsillos. Pero jamás vio mi credencial. Simplemente vio mi cámara y me dijo: “no hay mas lugar arriba, es viejo y se puede caer”. Esto sucedía mientras Perfil, América y otros medios con mayores recursos tecnológicos, pasaban detrás de mí.
Así es, fui discriminado por no tener una gran cámara digital aparatosa, pese a pertenecer a un medio consolidado en el Gran Buenos Aires y que intenta brindar y promover la afamada pluralidad de información de la cual tanto se jacta la señora Carrió. Dar otra mirada de la que brindan los grandes medios monopólicos que nos cuentan “un mundo cuyos límites marcan la General Paz y el Riachuelo”. Simplemente quisimos cubrir un evento y terminamos denigrados vaya a saber por qué.
Tuve que mirar el acto, desde un monitor detrás de otras personas. Digo mirar, porque el sonido era pésimo.Es evidente que lo que predica la señora Carrió no es llevado a cabo por sus colaboradores que sin duda la perjudican a ella. Con respecto a la plataforma, son las mismas palabras de siempre, pero con nuevo logo. Si mal no recuerdo parte de su logo es “Los mismos Valores”…
El partido que habla de democracia, el que pregona contra la desigualdad social y económica, el partido que critica a los demás partidos de censuradores, me censuró a mí por no portar una cámara profesional, o por no ser cronista de un medio económicamente poderoso y establecido. De esta forma, les debo todo ustedes, el informe y la cronología de este lanzamiento. No pude lógicamente hacer cobertura alguna. Y las únicas imágenes son las de la persona que impidió mi paso en un claro gesto déspota y de pésima educación.
