El día Sábado 14 viví una jornada como Convencional Nacional que jamás olvidaré. El gran debate que se dio, más allá de las diferentes posturas, dio muestras de la democracia interna que es orgullo de nuestro partido. Ninguna fuerza política de nuestro país puede mostrar un Congreso de más de 300 representantes de todas las provincias deliberando acerca de los destinos del partido.
Por Nora Arana
El fervor de la disputa, la pasión, y la emoción me provocaron una afonía que me impidió expresar mi voluntad, es por ello que la transcribo a continuación para que todos los radicales sepan mi pensar. Agradezco a Mariano Rodríguez su colaboración en la escritura del mismo..
"Sra. Presidente de la Honorable Convención Nacional, autoridades partidarias, convencionales, correligionarios presentes:
Estamos aquí reunidos en esta histórica provincia de Entre Ríos, cuna de caudillos federales como: Francisco Ramírez, Pascual Echagüe y Justo José de Urquiza y también tierra de los heroicos hermanos Eduardo, Roberto y Mario Kennedy que en Enero de 1932 se levantaron en defensa de la democracia, contra el gobierno de facto que había derrocado el 6 de septiembre de 1930 a Hipólito Yrigoyen. Vaya mi recuerdo y mi homenaje a estos tres patriotas, defensores de la democracia, la república y estandartes del radicalismo entrerriano.
Solicito a este cuerpo un aplauso a la memoria de los hermanos Kennedy.
Lo que nos convoca aquí no es solamente la obligación como convencionales, sino que estamos frente a un momento trascendental en la historia contemporánea de esta fuerza cívica. Así como el partido de gobierno habla de la década ganada, nosotros los radicales debemos hablar de que ésta fue la década errática.
Desde el año 2003 la Unión Cívica Radical no se presenta a elecciones presidenciales con una fórmula 100% radical, con el escudo partidario y la histórica lista 3. Fue en el año 2005 la última vez que en elecciones legislativas nos presentamos de esta misma manera. No son datos menores y no sería necesario remarcarlos sino fuera que tampoco hemos tenido una coherente y duradera estrategia de alianzas.
En el año 2007 fuimos en acuerdo con Roberto Lavagna, como candidato a Presidente y bajo el sello de Una Nación Avanzada. En el año 2009 nos encolumnamos dentro del Acuerdo Cívico y Social. En el año 2011, conformamos el UDESO. En 2013, formamos el Frente Progresista Cívico y Social. Y posteriormente conformamos el Frente Amplio Unen.
Durante este proceso muchos dirigentes han migrado a otras fuerzas, esta diáspora no ha podido detenerse. Y frente a la sociedad hemos perdido credibilidad.
Si bien, nunca perdimos nuestro rol como principal fuerza de oposición en el parlamento nacional, y gobernamos muchas de las capitales provinciales, hoy sólo gobernamos una provincia y cogobernamos otra. Este año ponemos en juego 13 bancas de las 36 que ocupamos en diputados y 7 de las 11 que ocupamos en senadores. En la cámara alta ponemos en juego nuestra representatividad como fuerza nacional.
Me pregunto, entonces, ¿Por qué llegamos hasta dónde llegamos? ¿Por qué fuimos desplazados como fuerza nacional en la consideración de la ciudadanía? No podemos seguir encontrando la respuesta en la Alianza, ya han pasado 14 años!
Gran parte de responsabilidad está en nuestra errática estrategia de acuerdos, que no se sostuvieron en el tiempo.
Por otra parte, considero que estos tres años han sido los de más baja calidad institucional de la Unión Cívica Radical. Esta Convención no ha sido soberana y no ha demostrado potestad como órgano máximo partidario siendo arrogada o cedida al Presidente del Comité Nacional de turno. Desde 2013 no se reúne este cuerpo colegiado. El espíritu de la Convención Nacional, democrática, dinámica y deliberativa y su rol como autoridad superior del partido radical, ha sido socavado llevándola a la pasividad, mientras cada dirigente nacional se arroga la potestad de “Decidir la conformación de coaliciones políticas o alianzas con finalidad electoral.” Asumo mi responsabilidad como miembro de este cuerpo y también hago responsable a las autoridades del mismo por no haber convocado en estos 3 años y haberse llamado al silencio. Nunca en la historia del radicalismo este órgano se llamó al ostracismo como en esta gestión.
Correligionarios: Estamos frente a un momento crucial de la historia contemporánea de la UCR, frente a un fin de ciclo de un gobierno que no tiene continuidad posible.
Frente a este panorama de incertidumbre, donde ninguno propone y solo enuncian mensajes que suenan lindos pero vacíos de contenidos; frente a ello estamos nosotros.
Es por lo expuesto que estoy convencida que los radicales debemos volver a pararnos en nuestro lugar histórico: con propuestas concretas y viables de gobierno, como es nuestro legado: Para Yrigoyen, su programa era la “reparación nacional” y más acá en el tiempo, con Alfonsín: “Las 100 medidas para que cambie su vida”. Y también estuvo Alvear y su plataforma plagada de doctrina social en las elecciones del 37, y los programas de gobierno de Balbín, y de Illia.
Siempre fuimos un partido con propuestas y programas de gobierno. Porque somos parte de la historia de la República Argentina. Son 124 años poniendo al servicio de la democracia y las instituciones nuestras mejores armas: hombres y mujeres probos, que han dado su vida y sus mejores ideas en pos del progreso nacional.
Hoy es nuestro deber presentarnos con candidatos propios.
Por ello es preciso consagrar en primer lugar una fórmula con un candidato a Presidente del radicalismo y desde ya adelanto mi voto para que quien encabece la fórmula sea el Ing. Julio Cobos en una fórmula radical para competir en las PASO con “todas” las demás fuerzas, y no con algunas como se pretende desde algún sector imponer. El mismo Sector que menoscabó y trabajó denodadamente para que el Frente Amplio UNEN se debilitara por mezquindades y ambiciones, con el solo fin de entregar el partido atado de pies y manos al actual Jefe de Gobierno de La Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Señor Ernesto Sanz, créame que de esta convención si por mí fuera, no va a salir un giro a la derecha de nuestro partido…
Como dijo oportunamente el Dr. Raúl Alfonsín: "Si la sociedad se hubiese derechizado, lo que la UCR debe hacer es prepararse para perder elecciones, pero nunca hacerse conservadora". Muchas gracias.”

