Asegura que los otros candidatos impulsarán un ajuste económico
-¿ Cómo llega la izquierda a la elección?
-El balance es muy positivo porque llegamos con la propuesta del FIT a amplísimos sectores. A partir del debate, logramos ampliar nuestra simpatía y apoyo. Se notó mucho en las calles y en las redes sociales.
-¿Se pudo convencer a los votantes de cambiar el voto?
-Sí. Muchos que votaron en blanco, a otros candidatos o a otras fuerzas de izquierda votarán al FIT y en los días que quedan lograremos más adhesión. El voto al FIT es el mensaje de un sector que no quiere el ajuste. Lograremos nuevas bancas en el Congreso, vamos a disputar más lugares en la provincia de Buenos Aires, en la Capital, Córdoba y Mendoza.
-¿Por qué la izquierda siempre va atomizada a las elecciones?
-El FIT es la coalición política de la izquierda anticapitalista y socialista, que reúne al 90 % de la izquierda del país. Decir que va muy dividida es un error. Algunos de los sectores minoritarios de la izquierda llamaron a votar al FIT, como [Luis] Zamora.
-Si hubieran ido juntos desde el principio podrían haber obtenido más votos.
-El FIT obtuvo el 80% de los votos del conjunto de las fuerzas de izquierda. Eso marca que la unidad alrededor del FIT es muy fuerte.
-¿Tras la dura interna, Jorge Altamira participó de la campaña?
-Sí, hemos desarrollado una campaña unitaria. Tanto mi partido, el PTS, como el Partido Obrero encaramos la campaña en forma unificada y con mucha fuerza. Altamira participó y convocó a votar al FIT.
-¿Qué posición tendrán en una eventual segunda vuelta?
-Daremos la espalda a otros candidatos y pediremos votar en blanco.
-Si el próximo presidente convoca a un acuerdo de gobernabilidad, ¿el FIT irá?
-No.
-¿Por qué?
-No tenemos ningún interés común con los demás candidatos. Representan los intereses de los grandes empresarios y nosotros representamos intereses totalmente contrapuestos. Todos dijeron que les pagarán a los fondos buitre y habrá devaluación...
-¿Cuáles serían las primeras medidas en un gobierno del FIT?
-Medidas de emergencia. Elevar el salario mínimo e igualarlo con el valor de la canasta familiar, terminar con el trabajo precario y con los despidos, garantizar el 82 % móvil a los jubilados y la eliminación del impuesto al salario. Construiremos tres millones de viviendas, financiadas con un impuesto progresivo a las grandes fortunas, además de terminar con los privilegios de la casta política y que todos cobren lo mismo que los maestros. Hay recursos de sobra para garantizar el trabajo genuino con el salario que iguale el costo de la canasta familiar.
