En su décimo aniversario, el movimiento decidió marchar junto a jubilados y otros colectivos afectados por el ajuste económico.
Este 3 de mayo se cumplirá una década de la primera marcha de Ni Una Menos, una movilización que no solo marcó un hito en la historia del feminismo nacional, sino que sacudió los cimientos de una sociedad que poco a poco comenzó a cuestionarse internamente su agenda de género.
Esta gesta del feminismo, que despertó a miles de mujeres de un modelo de sociedad desigual, comenzó el 3 de mayo del 2015 producto de la primera marcha bajo el lema «Ni Una Menos». Esta surge como respuesta y reclamo hacia la política respecto del incremento en la cantidad de femicidios, la gota que hizo rebalsar el vaso fue la muerte de Chiara Páez, una adolescente de 14 años asesinada por su novio en la ciudad de Rufino, Santa Fe.
Desde entonces, cada 8 de marzo convoca a miles de mujeres en todo el país para levantar la bandera del feminismo. Sin embargo, no solo tuvo un impacto en lo social, sino que desde entonces las conquistas tuvieron su respaldo en el Congreso Nacional con la sanción de diversas leyes.
La primera de ellas fue la Ley de patrocinio jurídico gratuito: Se aprobó en 2016, una ley que garantiza asistencia legal gratuita a víctimas de violencia de género. Un año más tarde se creó el Registro Nacional de Femicidios, con esta normativa, la Corte Suprema comenzó a publicar informes anuales sobre femicidios en Argentina.
En este contexto de crecimiento para un movimiento que fue invisibilizado a lo largo de la historia, se instaló desde 2018, el debate por la legalización del aborto, la madre de las batallas. La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto logró que el Congreso debatiera por primera vez la legalización del aborto, aunque la ley no fue aprobada en ese momento.
A pesar del duro golpe que sufrió el movimiento, y con la victoria en las elecciones de Alberto Fernández, el propio presidente impulsó en 2020, el proyecto que permite el aborto legal hasta la semana 14 de gestación, un hito histórico para los derechos de las mujeres. Durante la gestión de Fernández, se profundizaron las políticas de género. Se aprobó la Ley de los 1000 días, la Ley de Equidad en Medios y reforzó la Ley Micaela.
Toda estos avances se vieron tapados por la victoria de Javier Milei en las elecciones del 2023, ya que desde entonces recortó el presupuesto para las políticas de género, se eliminó el ministerio de la Mujer, se eliminaron programas.
Desde el 2015 hasta el 2025, se registraron 2.589 femicidios en Argentina, lo que equivale a una víctima cada 33 horas. El 86% de los casos fueron femicidios directos, 11% fueron femicidios vinculados, es decir, asesinatos de personas cercanas a la víctima y 3% fueron trans-travesticidios, crímenes contra personas trans.
En su décimo aniversario, el movimiento decidió marchar junto a jubilados y otros colectivos afectados por el ajuste económico
