La puja sindical por el tema salarios que es hoy el principal tema de preocupación en la Casa Rosada, abrió una inesperada grieta en el matrimonio presidencial, que trata de evitar a toda costa exponer sus divergencias en público.
Es probable que a medida que se acerque el momento de definición de las candidatura del oficialismo, las diferencias políticas del matrimoniopresidencial salgan a la luz. La puja sindical por el tema salarios que es hoy el principal tema de preocupación en la Casa Rosada, abrió una inesperada grieta en el matrimonio presidencial, que trata de evitar a toda costa exponer sus divergencias en público.
Néstor y Cristina Kirchner tienen un proyecto común, pero los actores que imaginan y tienen a su lado no son los mismos. Concretamente, el sindicalismo podría pegar un viraje de 360 grados si la senadora y Primera Dama asume en 2007 como la nueva presidente del país.
Hoy el nombre de la discrepancia es Hugo Moyano.
La senadora considera que el pacto sellado entre el primer mandatario y el secretario General de la CGT es "muy mal visto por la sociedad" e instó a su marido a que deje de hacer públicos acuerdos que "le dan la espalda a la gente".
Para Cristina, más allá del poder indiscutible que ejerce Moyano, su figura esta vapuleada en amplios sectores sociales, y considera que si se llega a un acuerdo, no se debe publicitar como si fuese una victoria. "Cuando Cristina vio en los diarios que Hugo estuvo media hora en la Casa Rosada y ahora todos hablan de que la relación con el presidente esta mejor que nunca, se crispa. Ella sabe que hay que negociar, pero no quiere que Moyano se cuelgue al kirchnerismo, piensa que eso resta votos", explicó a La Política Online la fuente de llegada directa a la senadora.
La misma fuente aseguró que en el fondo de esta puja aparece el poderoso ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, uno de los más fuertes aliados de Moyano en la Casa Rosada.
La relación entre la primera dama y De Vido nunca fue buena y hay quienes aseguran que un triunfo de Cristina dejaría fuera del gobierno al ministro más influyente.
Como se dijo, la relación de De Vido con el líder ceguetista no es un secreto y es conocido en el ambiente político que los acuerdos entre el jefe de Estado y Moyano son realizados tras arduas conversaciones con el ministro.
"El dúo De Vido-Moyano es algo que irrita a Cristina. Quizá eso sea un problema para su mandato, tendrá que ser más pragmática y menos pasional", razonó la fuente.
Pero Cristina no sólo se queda en reproches. Mujer de acción, habría mantenido varias conversaciones telefónicas con los más arduos opositores a la conducción de Moyano. Concretamente, Andrés Rodríguez, de UPCN, y West Ocampo, de sanidad, mantendrían reportada a la senadora sobre sus movimientos.
No queda claro como encaja aquí el gastronómico Luís Barrionuevo -enconado adversario de Moyano- quien recibió hace algunos años a Cristina a los huevazos en la provincia que hoy quiere gobernar. Para la fuente, "esto ya es pasado" aunque aclaró que "por ahora, Cristina no esta hablando con Luís directamente".
Impensado, ciertamente, el matrimonio presidencial esta en pugna en un tema crucial. Y Hugo Moyano se está abriendo a un enemigo inesperado, quizá uno de los más complicados que existan en la política argentina.
