La dirigente se impuso sobre Martín Delhogaray en la elección partidaria y encabezará el comité local. Su espacio obtuvo la mayoría de los votos y se quedó con la presidencia del radicalismo moronense.
La Unión Cívica Radical de Morón renovó sus autoridades y definió una nueva conducción para los próximos años. La dirigente Natalia Popolizio resultó vencedora en la elección interna y asumirá la presidencia del comité local tras superar en las urnas a Martín Delhogaray.
El escrutinio final arrojó 484 votos para la Lista 123, equivalente al 53,19 por ciento, mientras que la Lista 110 reunió 426 sufragios, que representaron el 46,81 por ciento. De esta manera, Popolizio logró quedarse con el principal cargo partidario en el distrito.
La elección mostró diferencias marcadas según cada localidad. En Morón, la disputa terminó prácticamente empatada: Popolizio obtuvo 123 votos y Delhogaray alcanzó 124. La victoria de la dirigente radical se sostuvo principalmente en Haedo, donde consiguió 102 apoyos contra 34 de su rival.
También se impuso en Villa Sarmiento, con 21 votos frente a 15. En cambio, Delhogaray logró ventajas importantes en El Palomar, donde reunió 216 sufragios contra 103, y en Castelar, con 95 votos frente a 77.
Durante la campaña, Popolizio planteó la necesidad de fortalecer la estructura partidaria y ampliar la participación interna. En ese marco, sostuvo: “Yo ya no quiero que la UCR de Morón acompañe más. Quiero hacer un partido fuerte y que salga adelante con mucha participación de la juventud. El camino es por ahí”.
Tras la victoria, la nueva conducción quedó conformada por dirigentes de su espacio en los principales lugares de responsabilidad. Entre ellos aparecen Eduardo Espinoza Guerci como candidato a secretario general, Roxana Barzola para la tesorería, Claudio Capurro como convencional provincial y Franco Vallejos al frente de la Juventud Radical.
Además, el armado contó con la participación de la exconcejal y expresidenta del comité local Silvina Samparisi. Según el esquema de integración definido para el partido, la presidencia y la comisión directiva quedaron en manos del sector ganador, mientras que el resto de los cargos se distribuyó de manera compartida con la oposición interna.
