El cordobés jugó en gran nivel y ganó por 6-4, 6-4 y 6-4 a Marat Safin. De esta manera, dejó la final 1 a 1 y mantiene viva la ilusión argentina. Davydenko había puesto en ventaja a Rusia ganando ante Chela. Mañana, a las 8, será el turno del dobles.
Arrancó la final de la Copa Davis en Moscú. El primer día mostró a David Nalbandién en un nivel superlativo frente a Marat Safin. El ruso jugo un gran partido acomodado en un potente servicio. Sin embargo, el unquillense estuvo concentrado en su estrategia y bien metido adentro de la cancha.
Nalbandián se mostró como un guerrero inmutable, frío y calculador; la presión del público le pasó de largo como colectivo lleno. Pero sobre todo, el número 1 de Argentina desplegó el mejor tenis en los momentos más difíciles. Por momentos, lo de David rozaba la perfección. Ejecutó tiros tremendos.
Finalmente, el 6-4, 6-4 y 6-4 no reflejó en números la realidad del juego. Nalbandián fue más que esa diferencia mínima. De esta manera, Argentina quedó igualada con Rusia 1-1 después del primer día.
Antes, Juan Ignacio Chela había perdido con Nikolay Davydenko, quien por momentos jugó un tenis fabuloso y también pasó por baches increíbles. El argentino implementó diferentes estrategias y le encontró la vuelta en el tercer set, pero no supo cerrar puntos importantes durante el resto del partido y sucumbió por 6-1, 6-2, 5-7 y 6-4.
Este resultado parcial deja abierta la ilusión de conseguir la Copa Davis por primera vez en la historia. Antes habrá que ganar el punto más importante de la serie: el del dobles. El sábado, desde las 8 de la mañana, Nalbandián y Calleri buscarán el triunfo frente a Tursunov y Youzhny.
