Decenas de familiares, amigos y vecinos se movilizaron por la joven de 14 años, desaparecida desde el pasado domingo. “De casa salió caminando sin un centavo”, aseguró su padre, que agradeció el trabajo policial. Hasta ahora hay un detenido, de 32 años, que mantenía una relación con la chica.
Familiares, amigos y vecinos de Micaela marcharon ayer en la localidad de Munro para exigir la reaparición de la chica de 14 años, cuyo paradero se desconoce desde el pasado domingo. Al grito de “Micaela en casa”, la movilización comenzó en la esquina de Mitre y Vélez Sarsfield y culminó en la plaza de Munro.
“No sabemos qué recorrido ha llevado ella como para determinar algunas causas”, explicó ante los medios el padre de la joven, Jorge Chaves. A propósito del hasta ahora único detenido, “Miguelito”, de 32 años, quien confesó que mantenía una relación con Micaela, Chaves afirmó que lo conoce desde “hace 25 años” y aseveró: “Como padre pienso lo peor de este muchacho”.
Según contó, la chica “siempre estaba acompañada de sus hermanas o en grupo de amigos”, aunque consideró que “siempre está la posibilidad de ir sola”, por lo que “se daba en esos momentos” los posibles encuentros con el ahora detenido.
Chaves contó que pudo dialogar “el jefe de la departamental” y “un alto funcionario de la Bonaerense”, además de autoridades municipales. “Se han puesto todos a nuestra disposición”, destacó el hombre.
“La han visto supuestamente en el Castex u otros hospitales por la zona. Han enviado un móvil para sacarse las dudas. La Policía está presente”, detalló Chaves, quien describió a Micaela: “Tiene una altura de un metro 65 aproximadamente, bastante fortachona. Aparenta 17 años, aunque tiene 14. Es muy buena piba, solidaria, está presente en todos lados”.
Aquel domingo en el que desapareció, Micaela, según narró el padre, iba vestida “con un shortcito de jean color gris, remera blanca a rayas y un par de sandalias”. No llevó la tarjeta SUBE. “De casa salió caminando sin un centavo”, insistió el padre, que consideró que no se trata de “una fuga premeditada”.
“Si uno supone, supone lo peor. Para mí la secuestraron y la llevaron. No es el primer caso de trata de blancas”, concluyó Chaves, quien por último agradeció la colaboración de todos los presentes y anónimos y de la Policía.
