El estallido hizo volar una cuadra entera de viviendas. En un principio se habló de 11 muertos, pero las autoridades aún no tienen la cifra exacta. Hasta el momento sólo se recuperaron tres cadáveres. Hay 14 heridos, algunos muy graves.
Destrozó una manzana entera de casas, dejó varios muertos y decenas de heridos. Allí, en el Gran San Pablo, los brasileños no dejan de asombrarse por los estragos que causó una violenta explosión en un depósito de fuegos artificiales.
Pasado el mediodía, más de cincuenta bomberos –unas 12 dotaciones- comenzaron a trabajar en la zona con un objetivo claro: rescatar a la mayor cantidad de víctimas. Al menos 14 de ellas –seis muy graves- lograron ser trasladadas a hospitales de la zona.
El sargento Marco Antonio Barbosa, vocero del Cuerpo de Bomberos de la localidad industrial de Santo André, en la periferia de San Pablo, dijo que hasta el momento fueron recuperados los cuerpos de tres adultos que murieron durante la explosión.
La cadena de televisión Band News había cifrado la cantidad de fallecidos en 11, citando fuentes de la alcaldía de Santo André. Aunque Barbosa no confirmó esa cifra, admitió la posibilidad de encontrar más cadáveres entre los escombros.
Imágenes desde un helicóptero de la cadena Band News mostraron la destrucción de casas y locales comerciales, incluidos varios vehículos quemados.
El vocero de los Bomberos verificó que la explosión se produjo en el depósito de
fuegos artificiales situado en un área residencial y la destrucción abarcó toda una cuadra.
Vecinos del depósito contaron que había un intenso olor a pólvora en todo el entorno a la zona del accidente.
Uno de los vecinos, un comerciante que se identificó como Joao Francisco, narró a Band News que escuchó una fuerte explosión seguida de una llamarada y el ruido intenso de la destrucción.
Mientras, la Prefectura local ya dispuso una investigación para averiguar si el depósito estaba habilitado correctamente.
