En medio de un clima que señala el enfriamiento de las relaciones entre el titular de la Confederación General de los Trabajadores y la Casa Rosada, Moyano habló desde Mendoza de todo. Admitió que su relación con Cristina Fernández “no es la misma que con Néstor” y adelantó que después de octubre insistirá con el proyecto de participación en las ganancias.
Hugo Moyano brindó una conferencia en Mendoza, en la Universidad de Congreso. Allí el titular de la CGT sostuvo que “el 23 de octubre se elige presidente, no al Secretario de la CGT” y dio por tierra con las especulaciones sobre un alejamiento suyo de la Confederación que conduce.
“El 23 de octubre se elige a la Presidenta, no al titular de la CGT. Muchos dicen que a Moyano no lo quieren; todo lo deben resolver las agrupaciones gremiales adheridas”, afirmó al tiempo que agregó “si me quedo o me voy de la CGT no lo van a decidir la Presidenta ni los ministros, la decisión será de los trabajadores”.
Los rumores sobre su posible salida se suman a una seguidilla de versiones donde lo que se instala de alguna manera es una suerte de acorralamiento del Gobierno al titular del gremio de los camioneros a fin de restarle poder de cara a un segundo mandato.
Pocos días después del triunfo de Cristina Fernández en las internas del 14 de agosto, circuló el rumor sobre la posibilidad de que el Gobierno le quite el manejo de las mutuales, una caja que ronda los 30 mil millones de pesos. Algunos especialistas consideran que la movida traería serios problemas y que no es tan sencillo, habría que desembolsar una suma de dinero significativa para hacerse de esas cajas y además, habría que justificar por qué estas y no las prepagas.
Por otra parte, días antes de que se oficializara el anuncio del aumento de las asignaciones familiares se especulaba con que el Gobierno deje fuera de la foto a la CGT y le diera un nuevo golpe. Lo cierto es que allí estaba Moyano, en primera fila junto a Yasky, Marcó del Pont y Larroqué.
Asimismo, parte de esta lectura que se hace sobre el lugar que ocuparía en un nuevo período de Cristina Fernández se inscribe dentro del armado electoral que el kirchnerismo diseñó abriéndose paso entre las tradicionales fuerzas del peronismo bonaerense y el sindicalismo. Desde Mendoza, él reconocía que su relación con Cristina Fernández “no es la misma que con Néstor, que no era mala sino diferente”.
Ahora bien, lo que llama poderosamente la atención es la tranquilidad que ha mostrado el titular de la CGT en pleno año electoral más aún si se consideran reales las versiones que sugieren una estrategia oficial para apartarlo y restarle poder.
Fue durante la conferencia en la región andina donde subrayó dos cuestiones a través de las cuales se diferenció del Gobierno: primero fue la inflación y luego adelantó que después del octubre arremeterá nuevamente con el proyecto de distribución de las ganancias.
Luego, preguntó “¿ustedes creen que si Moyano tuviera mala imagen podría juntar 500 mil personas en la 9 de Julio como lo hizo en abril. Esto es un mérito que no me lo puede quitar nadie”.
En sintonía con el kirchnerismo, Moyano ensayó extender su poder por fuera de lo sindical, penetró en la estructura del codiciado PJ bonaerense llegando a la presidencia de manera inesperada tras la enfermedad de Alberto Balestrini y sólo se expuso a ser despreciado por los “barones del Conurbano”.
De su discurso en tierra de Cobos, sólo se desprende que si la embestida K es tal, lo que sucede por estos días es una especie de tregua y que las cartas volverán a repartirse después del 23 de octubre.
