Se trata del aparato político más fuerte del oficialismo. El camionero tuvo que vencer la desconfianza de varios intendentes y algunas dudas del gobierno. Hubo acuerdo con Kirchner y Scioli. La próxima reunión del consejo partidario se realizará en La Plata.
La metáfora le calza perfecto. Hugo Moyano se está convirtiendo en un camión que avanza a toda velocidad. Tras el masivo acto por el aniversario de Evita, el secretario general de la CGT obtuvo una segunda conquista. Moyano asumirá finalmente la presidencia del justicialismo bonaerense. El triunfo le significó cierto esfuerzo. Para lograrlo tuvo que superar la desconfianza de intendentes; también algunas dudas del gobierno nacional.
Moyano ya acordó con Daniel Scioli que la próxima reunión del consejo partidario se realizará en La Plata, en la residencia del gobernador. “Esto hace a la naturaleza institucional del partido. Cuando quien lo preside no está por alguna circunstancia, como en este caso, queda a cargo del vicepresidente”, confirmó Scioli.
La conducción del PJ bonaerense está inactiva desde que Alberto Balestrini, titular del partido, tuvo el accidente cerebrovascular que aún lo mantiene en recuperación. Según la Carta Orgánica del partido, cuando el presidente no puede ejercer su función lo debe suceder su segundo. Es el caso de Moyano, quien tiene a su cargo la vicepresidencia. El camionero mantuvo silencio durante meses. Era una reacción lógica ante la situación que enfrentaba Balestrini.
Pero los meses fueron pasando. Y mientras el vicegobernador avanzaba en el tratamiento que todavía lo mantiene alejado de cualquier actividad política, el partido seguía sin funcionamiento. Ese fue el escenario hasta que, hace unos días, el entorno de Moyano envió la primera señal. “Hemos esperado un tiempo prudencial porque lo de Balestrini nos duele a todos. Pero el calendario electoral nos empieza a correr y Hugo debe asumir interinamente la conducción”, declaró Omar Plaini, diputado nacional y dirigente del gremio de los canillitas.
Los dichos de los hombres de confianza del camionero coincidieron con una serie de contactos entablados por el propio secretario general de la CGT. Con el acto de Evita como telón de fondo, Moyano conversó largamente con Scioli. También pudo hablar, en profundidad y sin testigos, con Néstor Kirchner.
El titular del partido y el gobernador también se hicieron un tiempo para analizar la actualidad del peronismo bonaerense. La charla duró quince minutos, durante la previa del acto de Alicia Kirchner en el partido de Esteban Echeverría. El diálogo entre Kirchner y Scioli tuvo cierto carácter de reencuentro. Hacía varios días que no se veían personalmente. En todas esas conversaciones se habló de la presión de Moyano para ejercer la presidencia del peronismo bonaerense. También se habló de la desconfianza que generaba entre los intendentes del conurbano el avance del secretario general de la CGT.
La saga de conversaciones entre Moyano, Scioli y Kirchner derivó en un aval para que el camionero asuma el cargo que está inactivo, como indica la Carta Orgánica del partido. El propio Scioli confirmó que en breve Moyano tendrá su debut al frente del justicialismo bonaerense.
Para el camionero no es un hecho menor. Se trata del aparato político más fuerte del oficialismo, aunque en más de una ocasión haya demostrado que no es invencible. “Hay un orden institucional que se debe respetar. Es una tradición. Aparte, hay una mesa de conducción partidaria, un consejo partidario, y un partido que está normalizado e institucionalizado. Esta es una situación de transición por la recuperación de (Alberto) Balestrini”, dijo el gobernador.
Fuente: Tiempo Argentino
