La movilización en San Cayetano reunirá a gremios, organizaciones populares y estudiantes es una jornada de protesta por trabajo, salario y derechos sociales.
Los movimientos sociales vinculados al peronismo se preparan para una de sus mayores demostraciones de fuerza del año: el próximo 7 de agosto, Día de San Cayetano, protagonizarán una movilización nacional que reunirá a trabajadores, gremios y estudiantes en una jornada de reclamo y fe popular.
Organizada por la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), la marcha tendrá como eje central los efectos sociales y económicos del actual gobierno. Aún se evalúa si el acto central se hará frente al Congreso o, como en otras ediciones, en Plaza de Mayo.
Esta convocatoria, que comenzó en 2016 durante la gestión de Mauricio Macri, fue creciendo hasta convertirse en una fecha clave en la agenda del movimiento obrero. En su primer año, una multitud de más de 300 mil personas caminó desde el Santuario de San Cayetano en Liniers hacia el centro porteño, con una fuerte carga simbólica y política.

En 2025, la marcha tendrá un matiz especial: será la primera sin el respaldo espiritual del Papa Francisco, quien falleció el pasado 21 de abril.
Durante años, Jorge Bergoglio envió mensajes grabados desde Roma con frases de apoyo y solidaridad. «Tierra, Techo y Trabajo son derechos sagrados. Para algunos resulto ser un Papa comunista. El amor a los pobres está al centro del Evangelio. Reclamar esto no es nada raro, es la Doctrina Social de la Iglesia», expresó en uno de sus saludos. En ese mismo espíritu, la UTEP destacó en su convocatoria: «La próxima marcha de San Cayetano, la novena consecutiva, expresa a los descamisados del siglo XXI: los trabajadores y trabajadoras de la economía popular y todos los trabajadores en general».
La agenda de este año incluye reclamos que van desde el impacto del ajuste económico hasta la defensa de derechos adquiridos. Desde la organización adelantaron que será una jornada amplia, con participación de diversos sectores. Alejandro Peluca Gramajo, secretario general de la UTEP, confirmó que mantienen conversaciones para la confluir en la marcha con las dos CTA, la CGT, ATE Nacional y Capital, la UOM, aceiteros, y más de 70 gremios, además de movimientos estudiantiles, de derechos humanos y agrupaciones de jubilados.
También se busca sumar a organizaciones de discapacidad, cuyos trabajadores impulsaron una ley de emergencia que el presidente Javier Milei ya anticipó que vetará. A su vez, se mantienen contactos con sectores de izquierda más radicalizados, como Territorios en Lucha y el Bloque Piquetero, así como con agrupaciones políticas opositoras a La Libertad Avanza.
“Desde la UTEP vamos a seguir profundizando la articulación con todos los sectores afectados por las políticas económicas del Gobierno que lo único que están generando es miseria, hambre, endeudamiento, saqueo«, declaró Gramajo al portal Infobae.
Y agregó: «Por eso para nosotros, el 7 de agosto, día del patrono del trabajo, vamos a convocar a todo el movimiento obrero, el movimiento estudiantil, el movimiento de jubilados, el movimiento feminista, el movimiento de DDHH, los movimientos populares para hacer una jornada de lucha por Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo”.
Aunque aún se están afinando detalles logísticos, entre las iniciativas en análisis se encuentra la realización de un acto especial en homenaje al Papa Francisco frente a la Iglesia de Flores, en su barrio natal, como forma de reconocer su acompañamiento a las luchas sociales hasta su muerte. Con ese espíritu de fe y protesta, la movilización de este año se presenta como una de las más significativas de la última década.
