Una vez más, familiares, amigos y vecinos de San Martín marcharon en reclamo de justicia y mayor seguridad. Hubo críticas a las autoridades y denuncias de amenazas anónimas. Incidentes menores en la Plaza.
Por Francisco Stefanoff
Familiares y amigos de Nicolás Cela, acompañados por vecinos del distrito, marcharon nuevamente en reclamo de seguridad y justicia por el joven asesinado el pasado 20 de junio a la salida del boliche SoulTrain. La movilización, que por momentos juntó alrededor de 60 personas, se realizó el sábado a la tarde, tal como viene sucediendo en los últimos fines de semana.
El punto de encuentro fue la Plaza Central de San Martín, lugar donde fue acuchillado Nicolás. Allí, pasadas las 4 de la tarde, se juntaron los manifestantes y enseguida emprendieron la marcha por la calle Belgrano hasta Pellegrini. En esa esquina, se detuvieron para escuchar las palabras de una mujer cercana a a la familia, quien, con un megáfono y la voz entrecortada, pidió a las autoridades un pronto esclarecimiento del crimen y advirtió sobre amenazas anónimas a allegados a la víctima.
Promediando la tarde, se dirigieron al corazón de la Plaza Central, donde se produjeron algunas discusiones con un grupo de personas pertenecientes a la Iglesia Evangelista que se encontraban desde temprano allí. Todo terminó en buenos términos cuando este último grupo decidió retirarse y ceder el espacio.
Luego, mientras la hermana de Nicolás recordaba al joven entre los concurrentes, aparecieron nuevamente los altercados. Según acusaron los manifestantes, unos cinco jóvenes, que llamativamente observaban todo desde un costado de la plaza, realizaron gestos provocativos. Los amigos del chico no soportaron esto y, luego de algunas corridas, echaron al grupo, que no pudo ser identificado con claridad.
Para culminar la tarde, se dirigieron al punto de encuentro inicial y juntos recordaron por última vez en el día a “Nikito”, como lo llamaban. Una sola palabra los unió a todos: Justicia.





