El ministro de Seguridad porteño desmiente que vaya a renunciar y reafirma que el alejamiento de Jorge “Fino” Palacios de la Policía Metropolitana se debió a “problemas personales”. Sin embargo, reveló que está trabajando para ser intendente de San Isidro representando a PRO. Reconoce que los delitos crecieron el último año en la Ciudad y se despega de la estrategia de Daniel Scioli sobre los horarios de los boliches.
Luego de la polémica desatada con la designación de Jorge “Fino” Palacios al frente de la nueva Policía Metropolitana, que conllevó la renuncia del comisario, el Ministro de Seguridad porteño Guillermo Montenegro se vio envuelto en rumores de renuncia. En una entrevista con el Diario Perfil, el funcionario desmintió esa posibilidad y admitió que trabaja para ser Intendente de San Isidro.
“Estoy empezando a trabajar para armar PRO en San Isidro, donde vivo desde hace 15 años, y me gustaría ser intendente”, dijo Montenegro. “Tengo muchos amigos que tienen muchas ganas de trabajar en serio. Además, le queremos dar una mano a Posse y si después se da la posibilidad de una opción política, seguiré trabajando”, agregó.
Acerca de los rumores sobre su salida del Ministerio, dijo que “la única forma de que renuncie es que me eche Mauricio, y creo que eso no va a pasar. Los rumores no me los tomo en serio, ayer almorzamos juntos y nos pareció gracioso el rumor, me lo tomé en joda”.
En relación a su gestión, afirmó que “según las encuestas, los porteños creen que la inseguridad está empeorando, y eso tiene que ver con el crecimiento del desempleo por la crisis. Los sectores medios y bajos se empobrecen más, y eso afecta las condiciones de seguridad de forma directa. Los que antes tenían trabajo, aunque sea marginal, hoy no lo tienen, y eso genera un problema”.
Sobre este tema, Montenegro opinó de la propuesta de Scioli para controlar los boliches. “En la Ciudad hace más de un año que trabajamos en el control de la venta de alcohol a menores: controlamos el ingreso y las cercanías de los boliches y los vehículos. También actualizamos el padrón de patovicas”.
“La solución al desmadre de los adolescentes no se soluciona cerrando un boliche a las 4 de la mañana. Hay que hablar entre todos los sectores involucrados porque por ejemplo, durante la noche, no hay transporte, entonces es peor porque el pibe se queda en la calle. Si vos cerrás el boliche antes en Capital, todos se van a bailar a Provincia y viceversa. Y si cerrás en ambos lugares temprano, se organizan fiestas privadas. No es fácil”, opinó.
En relación a la renuncia del “Fino” Palacio, expresó que “no aguantó más. Dijo que lo estaba afectando en lo personal y se cansó de que lo critiquen todo el tiempo. Creía que su imagen iba a terminar afectando a la Policía Metropolitana. Pero sobre todo porque él se sentía afectado en lo personal”.

