El presidente preferiría que la líder del peronismo compita en las elecciones. El pliego de Lijo, con dictamen de mayoría, atraviesa el tratamiento de Ficha Limpia en el Senado, donde Unión por la Patria tiene más poder.
Las especulaciones sobre lo que pueda pasar con el proyecto de Ficha Limpia en el Senado están a la orden del día. ¿Qué quiere Milei? ¿Puede ser aprobado en la Cámara Alta? Las versiones que dan cuenta de que el jefe de Estado prefiere que Cristina Fernández de Kirchner se postule en las próximas elecciones y cumplir con su objetivo de «derrotar al kirchnerismo» no son pocas. Milei y su equipo confían en que, si Cristina puede competir, la fórmula de La Libertad Avanza podría potenciarse.
El proyecto, que busca prohibir candidaturas de personas condenadas en segundas instancias, podría tener complicaciones para su aprobación, aunque, según reveló el portal Letra P, Milei confía en que no logrará los votos necesarios en el Senado para convertirse en ley.
El peronismo intentará hacer valer los 34 votos propios en el Senado, aunque eso podría abrirle la puerta al presidente no solo para dejarla competir a CFK, sino para materializar uno de los deseos máximos en materia judicial: aprobar el pliego de Ariel Lijo.
El juez que es uno de los candidatos para ocupar uno de los puestos vacantes en la Corte Suprema de Justicia, luego del alejamiento de Elena Highton de Nolasco y de la jubilación de Juan Carlos Maqueda. Después de un largo tiempo sin tratamiento se logró el dictamen mayoritario con 9 firmas en la Comisión de Acuerdos para la discusión en el Senado. En la sesión del jueves 20, la Casa Rosada necesitará dos tercios de los integrantes de la Cámara alta para tener el aval final para Lijo.

Cuando se enviaron los pliegos de Lijo y de Manuel García Mansilla -el otro candidato a la Corte, con menos chances de avance legislativo-, desde el kirchnerismo le plantearon la posibilidad de ampliar la cantidad de integrantes del Máximo Tribunal como moneda de cambio. Pero el tiempo pasó y recién ahora se avanzó. «Esa opción de ampliar la Corte está descartada. Se lo dijimos una vez y no nos cumplieron», dijeron fuentes de la Rosada a Infobae.
El dictamen de Lijo tuvo la firma del jefe del oficialismo en el Senado, el jujeño Ezequiel Atauche; de sus pares correntinos de Provincias Unidas y de la UCR, Carlos Espínola y Eduardo Vischi; de la tucumana aliada al PRO Beatriz Ávila; del peronista disidente Juan Carlos Romero (Provincias Unidas) y también de los integrantes del kirchnerismo Sergio Uñac (San Juan), Lucía Corpacci (Catamarca) y Claudia Ledesma Abdala de Zamora (Santiago del Estero); y el misionero renovador -no massista- Carlos Arce.

Por otro lado, la figura de la expresidenta sigue siendo funcional a la estrategia de dividir al Partido Justicialista (PJ) y potenciar las tensiones internas en la provincia de Buenos Aires. El objetivo de La Libertad Avanza sería que el proyecto de Ficha Limpia no pase el filtro del Senado. Aunque el proyecto fue aprobado en la Cámara de Diputados, se considera que la clave para que no se convierta en ley está en el Senado, donde el respaldo de Unión por la Patria al Gobierno es clave para su aprobación.
Este escenario es el que permite a Milei continuar con su estrategia política, que considera más efectiva si puede enfrentarse directamente a Cristina con el objetivo de polarizar la campaña electoral en la Provincia y, eventualmente, si llegase a haber otro rival fuerte en las legislativas (por ejemplo, el PRO) tratar de no dejarlo subir al ring.
En el Gobierno no descartan la posibilidad de que el kirchnerismo no sea el único desafío en las elecciones de 2025.
Así, mientras el proyecto de Ficha Limpia avanza en el Congreso, la estrategia de Milei continúa perfilándose para las elecciones, con el foco puesto en derrotar a Cristina y al mismo tiempo fragmentar al peronismo, aprovechando las tensiones internas y los posibles apoyos de otros sectores del PJ.
Por eso el pliego de Lijo atraviesa íntegramente Ficha Limpia que, a pesar de haber sido aprobado en Diputados, podría funcionar como una moneda de cambio que le sirva tanto a LLA como al peronismo.
