El Gobierno ajusta los últimos detalles de su agenda de reformas mientras evalúa si mantendrá la actividad legislativa durante todo enero o si habrá una pausa. También termina de definir cuándo dará a conocer el decreto de convocatoria
A menos de dos semanas del inicio de las sesiones extraordinarias, previstas para el 10 de diciembre, el Poder Ejecutivo todavía discute cuánto se extenderá el período y en qué fecha se oficializará el decreto que deberá firmar el presidente Javier Milei para convocarlas. Aunque aún se manejan distintos escenarios, algunos funcionarios señalaron a Infobae que la difusión del llamado podría concretarse el viernes 5 de diciembre, aunque por ahora no hay confirmación.
Después de la jura de los legisladores electos —programada para el 28 de noviembre en el Senado y el 3 de diciembre en Diputados— el Gobierno ajusta el temario que enviará y termina de definir el alcance de las extraordinarias. Toma fuerza la idea de sesionar de corrido hasta el 28 de febrero, aunque hay dudas respecto al quorum durante los primeros días de enero. Una fuente legislativa lo graficó así: “Si es por nosotros no paramos, pero en enero son pocos los que no se toman vacaciones”.
Un integrante de la mesa chica reconoció que “sería lo mejor, pero no está resuelto”. El Ejecutivo busca sumar la mayor cantidad de días posibles para tratar los proyectos que pretende enviar. En paralelo, en el ámbito parlamentario, el presidente de Diputados, Martín Menem, intenta asegurar actividad en enero. Dentro de La Libertad Avanza coinciden en el objetivo, aunque admiten las dificultades: “Deberíamos, pero seguramente iremos diciembre y retomemos la segunda quincena o la última semana de enero”, dijo un diputado del espacio.
Pese a esas intenciones, la convocatoria se mantendría, al menos por ahora, entre el 10 y el 31 de diciembre, con continuidad en febrero.
En la reunión del Consejo de Mayo del miércoles pasado en Casa Rosada, el Gobierno decidió adelantar el envío del documento final al Congreso: en vez del 15 de diciembre, se remitiría el día 9. Una fuente con peso en la gestión agregó que existe la posibilidad de mandar la propuesta de Reforma Laboral en los primeros días del mes. Ese capítulo genera tensiones entre Gerardo Martínez, representante de la CGT, y Martín Rappallini, referente de la UIA, que discuten aspectos de la redacción elaborada por los equipos oficiales. Martínez ya había advertido: “No nos vamos a quedar de brazos cruzados”, tras visitar el despacho del asesor presidencial Santiago Caputo.
En el Ejecutivo aseguran que recibirán “todas las opiniones”, pero remarcan que la versión final será de autoría gubernamental. Un integrante de la mesa chica expresó que quisieran “un diálogo más aceitado”, aunque aclaró que mantendrán su propio proyecto. Un habitué de esos encuentros detalló que el capítulo laboral incluye temas como ultraactividad, relación entre convenios y cargas fiscales, peajes, financiamiento, sindicatos y cámaras, derechos colectivos, derechos individuales, trabajadores autónomos, democracia sindical y derogaciones.
Entre las prioridades para diciembre, los libertarios aspiran a tratar el Presupuesto 2026, un trabajo que compromete al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y al ministro del Interior, Diego Santilli, quienes negocian apoyos entre gobernadores. También esperan avanzar con la “modernización” laboral en el Senado. Otra iniciativa que podría entrar por la Cámara Alta es la reforma de la Ley de Glaciares, un pedido de gobernadores que buscan habilitar más zonas de explotación.
Junto con el Presupuesto, se incorporaría el proyecto de presunción de inocencia fiscal, que incluye cambios en el régimen general y la protección del esquema simplificado del Impuesto a las Ganancias. Entre los puntos discutidos figuran elevar el umbral de fraude fiscal, acortar plazos de prescripción tributaria y crear un régimen de declaración jurada específico.
Para comienzos de 2026 quedará pendiente la reforma del Código Penal, que prevé endurecimiento de penas, imprescriptibilidad para delitos “gravísimos”, medidas contra el narcotráfico y la corrupción, entre otros aspectos relevantes. La reforma tributaria, aún en elaboración, también se proyecta para ese período.
Mientras tanto, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, coordina con su equipo la estrategia para reunir los votos que permitan aprobar las iniciativas antes del 1° de marzo, cuando se inauguren las sesiones ordinarias. En estas reuniones participan Manuel Adorni, Diego Santilli, Patricia Bullrich —quien será la jefa de bloque de LLA en el Senado—, Martín Menem, Santiago Caputo y, como invitado especial, el ministro de Economía, Luis Caputo.
Desde el 10 de diciembre, La Libertad Avanza contará con 91 diputados, lo que le da una ventaja en la nueva composición del Congreso. El espacio tiene como objetivo convertirse en la primera minoría mientras sus emisarios buscan los acuerdos necesarios para asegurar los primeros éxitos legislativos de la segunda etapa de gestión.
