El diputado liberal se cruzó con Cacho Bárbaro, del FdT misionero. Se se fue del recinto en medio de un intenso cruce.
Mientras se discutía el proyecto de Consenso Fiscal durante la sesión de la Cámara Baja, el diputado nacional de La Libertad Avanza Javier Milei se cruzó duramente con su par del oficialismo Héctor «Cacho» Bárbaro, y luego de un ida y vuelta de acusaciones y chicanas, se retiró furioso del recinto junto a su compañera de bloque Victoria Villarruel.
En el cierre de su discurso acerca de la iniciativa de pacto fiscal, el opositor embistió contra la clase política, lo cual derivó en la réplica de parte del diputado misionero del Frente de Todos, quien le recordó al liberal que él también es un dirigente político, como todos los que ocupan bancas en el Congreso.
Para saber dónde hay que invertir deberían conocer las preferencias de todos los individuos, deberían ser omniscientes, deberían ser Dios, y si hay algo que me queda claro que está bien lejos de Dios son los humanos, en especial los políticos. Por eso desde La Libertad Avanza vamos a rechazar esta basura de Consenso«, sentenció el libertario, visiblemente exaltado.
«¿Qué hacés sentado acá si no sos político? ¿Qué sos?», retrucó a los gritos Bárbaro, mientras la diputada del Frente de Izquierda Unidad Romina del Plá, intentaba hacer uso de la palabra, sin éxito.
Pero además de protagonizar un nuevo escándalo en la Cámara de Diputados, Milei volvió a pronunciarse en las últimas horas sobre el atentado a Cristina Kirchner. “Hay que dejar actuar a la Justicia”, indicó pero marcó una postura: “Repudio todo acto de violencia, pero no adhiero al circo de llamar al atentado como magnicidio, eso significaría que hay ciudadanos de primera y de segunda”, sostuvo el diputado quien ha intentado siempre circunscribir el hecho a algo de naturaleza policial.
Pero además el diputado libertario se refirió al Presupuesto 2023, que ingresó ayer en la Cámara Baja.
“Voy a votar en contra y, por convicción filosófica y moral, voto en contra de todos los presupuestos que tengan déficit o los que aumenten o creen impuestos”, dijo. En ese sentido, afirmó que “absolutamente todos los programas de gradualismo fueron un fracaso y todos los de shock, excepto el de 1959, fueron exitosos”.
El economista, quien no tiene pelos en la lengua, volvió a cuestionar al Gobierno Nacional. “Es muy triste porque lo más importante para tomar una buena medida política, tenés que partir de un buen diagnóstico, y el presidente y la gente que lo rodea ni siquiera están en condiciones de hacer bien los números”, afirmó.
