El Presidente volvió a cuestionar a la oposición por las denuncias sobre el aumento de las deudas impagas y sostuvo que se trata de una estrategia para desgastar a su administración. Frente a alumnos de una escuela secundaria, defendió su programa económico y aseguró que no hará concesiones.
Javier Milei volvió a cerrar la puerta a cualquier cambio en la orientación de su Gobierno y rechazó las críticas por el fuerte crecimiento de la morosidad entre las familias argentinas. El Presidente atribuyó esas cuestionamientos a una estrategia de sus adversarios para generar conflictos y reducir el respaldo a su gestión.
La postura apareció durante una charla ante alumnos de 4.º y 5.º año del Colegio ORT, en su sede de Almagro. Allí presentó su libro Ética como política de Estado y aprovechó el encuentro para defender los principios que, según afirmó, guían las decisiones de su administración.
Milei sostuvo que en los últimos meses recibió presión para flexibilizar sus posiciones. Su respuesta fue tajante: no piensa modificar el rumbo ni adoptar medidas que contradigan los valores que reivindica.
“En los últimos meses hemos tenido cierta presión para modificar el rumbo y ser más laxos”, afirmó. Luego planteó una de las definiciones políticas centrales de su discurso: “por más sucios que sean, eso no significa que nosotros tengamos que jugar sucio: al populismo no se le gana con más populismo, sino haciendo las cosas bien”.
El Presidente también apuntó contra quienes cuestionan las consecuencias sociales de sus políticas. En particular, ubicó a la morosidad como uno de los nuevos ejes de las críticas contra el Gobierno.
Según datos citados por Analytica, las personas que llevan más de un año sin pagar sus deudas pasaron de casi 2 millones a 3,8 millones en apenas un año. El dato alimentó el debate sobre el deterioro de la capacidad de pago de los hogares y el impacto de la situación económica.
Milei, sin embargo, rechazó que esos indicadores permitan hablar de una crisis. Ante sus funcionarios y legisladores ya había planteado que el fenómeno comenzó a mostrar una mejora y que la tendencia sería descendente.
Durante su exposición en el colegio, volvió sobre esa discusión desde una perspectiva política. El mandatario sostuvo que sus adversarios utilizan determinados problemas sociales para dividir a la sociedad y construir campañas contra el Gobierno.
“Es siempre lo mismo. Son argumentaciones para dividir a la sociedad en mercados que generan controversia y achicando el conjunto sobre los que pueden adherir a la posición del Gobierno”, afirmó.
Milei defendió sus principios y volvió a apuntar contra el “populismo”
El Presidente también utilizó la charla para reivindicar los valores que, según explicó, forman parte de su programa de Gobierno. Mencionó la ética, la moral, los derechos naturales, el respeto por la vida y el cumplimiento de los contratos.
“Nosotros nos basamos en un conjunto de valores que no son negociables”, sostuvo.
En esa línea, Milei afirmó que “justicia y eficiencia son dos caras de la misma moneda” y vinculó esos conceptos con los valores judeocristianos. También aseguró que “los valores del judaísmo son determinantes en la construcción de las políticas públicas que implementa el Gobierno nacional”.
El mandatario planteó que el capitalismo necesita determinadas reglas para funcionar. Entre ellas mencionó la libertad, el respeto por la vida, el principio de no lesión, el rechazo al robo y el cumplimiento de los contratos.
La defensa del rumbo económico también tuvo un componente político. Milei volvió a presentar a la oposición como un sector que busca responder a los problemas con medidas que, según su mirada, reproducen las prácticas que cuestiona.
“Por más sucios que sean, eso no justifica que tengamos que jugar sucio. Por eso recientemente se filtró una frase mía que dice ‘al populismo no se le gana con más populismo, se le gana haciendo las cosas bien’”, sostuvo.
El Presidente ya había trasladado esa misma línea a su equipo de Gobierno. En las últimas reuniones con ministros, diputados y senadores de La Libertad Avanza pidió defender la gestión y disputar la agenda pública frente a las críticas opositoras.
El mensaje que volvió a transmitir fue claro: no habrá concesiones ante la presión política. “No estamos dispuestos a negociar nuestros valores éticos y morales. Vamos a seguir haciendo lo que está bien y lo que es justo, sin ceder a los cantos de sirenas”, enfatizó.
Así, mientras los datos sobre endeudamiento y morosidad abren un nuevo frente de cuestionamientos, Milei optó por negar que exista una crisis y ratificó que su Gobierno mantendrá el rumbo económico sin aceptar las recetas que propone la oposición.
