Con el foco puesto en el discurso que abrirá las sesiones ordinarias, la mesa política de Javier Milei se reunió en la Casa Rosada para evaluar el escenario parlamentario y delinear la estrategia de un año sin elecciones en el horizonte. El oficialismo interpreta que atraviesa un momento de expansión y se propone avanzar con una agenda amplia de transformaciones que incluirá reformas electorales, cambios en educación y modificaciones al Código Penal. La decisión es acelerar en 2026.
La jornada comenzó con señales alentadoras para La Libertad Avanza. Por un lado, se oficializó el pase de Luis Juez al espacio libertario. Por el otro, se consolidó un nuevo bloque aliado integrado por tres senadores peronistas.
Con estos movimientos, el oficialismo y sus aliados alcanzan los 47 miembros en el Senado, apenas uno menos de los 48 necesarios para reunir los dos tercios de la Cámara Alta. Ese umbral le permitiría a Milei impulsar designaciones clave, como jueces de la Corte Suprema o el Procurador General de la Nación. En paralelo, el PJ atraviesa una de sus etapas más complejas en el Senado tras años de predominio.
El senador cordobés dejó su monobloque Frente Cívico y se integró al bloque que conduce Patricia Bullrich, que ahora suma 21 integrantes propios. Con el acompañamiento habitual de sectores de la UCR y el PRO, el oficialismo contaba con 44 votos. Sin embargo, con el correr de las horas se confirmó la conformación de un nuevo espacio de tres senadores: Carolina Moisés, Guillermo Andrada y Sandra Mendoza, alineados con los gobernadores denominados “peronistas libertarios” de Salta, Catamarca y Tucumán.
Aunque Moisés representa a Jujuy, quedó políticamente vinculada al armado del salteño Gustavo Sáenz, quien junto a Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo ha acompañado al Gobierno en votaciones clave. Con este reacomodamiento —y un bloque de Unión por la Patria reducido a 25 miembros— el oficialismo quedó a un paso de la mayoría especial. Ese nuevo equilibrio fue uno de los ejes centrales de la reunión política en la que se definió el tono y la ambición del mensaje que el Presidente pronunciará ante el Congreso.
