Por Mauro Brisso
Mientras Milei disfrutaba de un fin de semana en Brasil con su amigo Jair Bolsonaro, recibió un baño de realidad. En Francia la extrema derecha liderada por Marine Le Pen, luego de su victoria en primera vuelta, fue derrotada por el Nuevo Frente Popular, con Jean-Luc Mélenchon a la cabeza.
En junio, el presidente Javier Gerardo Milei a través de sus redes sociales, quiso destacar su imagen de líder internacional, remarcando el triunfo de la ultra derecha en Europa. Sin embargo, en menos de un mes, sus aliados de Vox no llegaron al 10%, en Inglaterra después de 14 años ganó el Partido Laborista, y en Francia la izquierda superó a Marine Le Pen. Todo mientras en Argentina, según las encuestadoras, cada vez más crece el pesimismo en la sociedad sobre su gestión.
Hace unos meses, entrevistado por Jonathan Viale, uno de los periodistas que recibe en la Quinta de Olivos, y en este afán de enaltecer su figura en el ámbito internacional, Milei señaló que “su viaje a Davos fue muy importante” por el “impacto que tuvo en Europa” por las elecciones que favorecieron a la ultra derecha. Sin embargo, pese al deseo presidencial de mostrarse como alguien que posee real injerencia en el Mundo, los resultados fueron decididamente adversos.
En las elecciones de la Unión Europea Úrsula Von der Leyen logró que respalden su segundo mandato, impidiendo el crecimiento de la ultra derecha. Por su parte, en Inglaterra después de 14 años volvió a ganar en las elecciones el Partido Laborista. Lejos de las ideas de Milei, Keir Starmer logró un arrasador triunfo laborista y será el nuevo Primer Ministro británico. Luego de unas elecciones avasallantes con números históricos, señaló: “Vamos a reconstruir el país de inmediato”.
Pero, si el Presidente necesitaba todavía más golpes a su propia creencia de entenderse como un faro de luz para la ultra derecha mundial, ayer mismo, mientras disfrutaba de un fin de semana en Brasil con su amigo Jair Bolsonaro, recibió un baño de realidad. En Francia la extrema derecha liderada por Marine Le Pen, luego de su victoria en primera vuelta, fue derrotada por el Nuevo Frente Popular, con Jean-Luc Mélenchon a la cabeza. Esto significa un duro revés para los ultra conservadores que estaban a la expectativa en todo el Mundo de que Le Pen pudiera lograr la mayoría absoluta como se consideraba. Ahora Francia da un paso rotundo hacia la izquierda.
Así, pese a que los periodistas amigos no se lo digan, es muy fácil observar que el deseo absoluto de Javier Milei de ser un líder internacional, es solo una fantasía de él mismo, y que el mundo, lejos está de ir hacia los rumbos de pobreza a los cuales lleva a Argentina. Además, durante su estadía en Camboriu con Bolsonaro, se conocieron más números desastrosos económicos del país. La carne logró una caída histórica de consumo por persona desde que se mide el índice en 1914. Según los datos publicaos por la Bolsa de Comercio de Rosario, para este 2024 cada persona consumirá apenas 44,8kg, muy lejos del promedio histórico de 72,9kg por año. Lo cierto es que, si uno observa los números de carne de pollo y de cerdo, han aumentado porque la gente al tener menos poder adquisitivo se ha destinado a ese tipo de carne.
Además, la caída de la industria llegó a un 15%, y la construcción a un 32%. El aumento de la pobreza en un 54,6%, y de la indigencia en un 19%, demuestran una vez más que la realidad está cada vez peor, pese a que el presidente la quiera negar. Pero para cerrar un fin de semana de sucesos económicos reales que impactan fuertemente y ponen de manifiesto el desastre del gobierno de Milei, el economista Fausto Spotorno renunció al Consejo de Asesores en materia económica del presidente, luego de que hace apenas una semana atrás, señalara que el tipo de cambio oficial se encuentra atrasado y negara que habrá una V con respecto a la recuperación de la economía argentina. El gobierno sigue sumando más bajas que incorporaciones, en este intento improvisado que tiene La Libertad Avanza de gobernar. Mientras tanto, los intentos fallidos impactan cada vez más en los argentinos, cayendo día a día todos los índices, y diluyendo sus aires victoriosos, sumado al apoyo popular que lo encumbrara en el poder, que hoy sigue en franco retroceso
