El presidente cargó contra Cristina Kirchner y sorprendió al vincularla con Mauricio Macri. También negó haber frenado la Ley de Ficha Limpia, apuntó contra la prensa y defendió a su hermana Karina.
La caída del proyecto de Ley de Ficha Limpia —que impedía ser candidato a personas con doble condena judicial— generó un nuevo terremoto político en el oficialismo. En las últimas horas, el presidente Javier Milei apuntó directamente contra sus principales aliados y contra el periodismo, y desmintió haber intervenido para que los senadores misioneros Sonia Rojas Decut y Carlos Arce votaran en contra.
Según trascendidos en la tropa de Carlos Rovira, líder del Frente Renovador de la Concordia, fue el propio Milei quien solicitó el cambio de postura de los senadores misioneros, decisión que fue clave para que la iniciativa no lograra convertirse en ley. En respuesta, Milei negó todo en una entrevista grabada en el Salón Blanco de Casa Rosada, donde incluso ofreció mostrar su teléfono personal para desmentir el supuesto llamado: “Le puedo pedir a mi edecán que me traiga el teléfono así te lo muestro para que chequees la mentira”.
«La gente del PRO es perversa»
Javier Milei apuntó contra Silvia Lospennato y dijo que acordaron que el partido de Mauricio Macri firmaría el compromiso para que «no se cayera» el proyecto: «Si firmas y después te das vuelta, estás más sucio que una papa». pic.twitter.com/1kGO3O6Q1t
— Corta (@somoscorta) May 12, 2025
Lejos de calmar las aguas, el mandatario profundizó las acusaciones y vinculó a Mauricio Macri con Cristina Kirchner: “Para mí hubo un acuerdo entre Cristina y Macri para ensuciarme a mí, porque el único que pierde con esto soy yo. Cristina logra que no salga Ficha Limpia y Macri me ensucia para conseguir una ventajita electoral. Eso es la política argentina”.
Milei también culpó a Pro y al kirchnerismo por la derrota parlamentaria del proyecto que impulsaba el macrismo: “El problema son los chorros del kirchnerismo, los 35 que votaron esto. Es lo mismo que me hacían cuando era diputado, cada vez que Juntos por el Cambio transaba con el kirchnerismo me echaban la culpa a mí”.
El presidente redobló la apuesta con un nuevo ataque al periodismo. Cuestionó a los periodistas que difundieron el supuesto pacto con Rovira: “No es ni un off ni una declaración en on… es peor que un chimento de peluquería. Es una vergüenza, son unos mentirosos descarados”. Además, mencionó denuncias contra Carlos Pagni, Ariel Lijalad y Viviana Canosa por difamaciones y acusaciones que, según Milei, cruzan los límites legales: “No podés tratar a alguien de nazi, es un delito”.
“¿Vos viste la cantidad de aberraciones que dijeron sobre mí? Que tenía una relación incestuosa con mi hermana, que tenía sexo con mis perros… Me acusaron de misógino, de homofóbico, de nazi, y acabo de ganar el Nobel judío”, señaló con tono desafiante.
En ese mismo tono, volvió a elogiar a su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei: “Ella logró tener un partido político en seis meses. Sin ella no habría diputados, ni partido, ni nada. Vieron en ella a una pastelera y se burlaron. Pero logró lo que nadie logró en años”.
Finalmente, no descartó buscar la reelección en 2027 y reafirmó que, cuando se retire de la política, planea irse a vivir al campo con sus perros: “A mí no me ven más. Voy a vivir de dar conferencias. Esto no me cambia, yo soy Terminator: con un ojo los miro y con el otro les saco la
