La Presidente promulgó la expropiación de Repsol-YPF, nombró a su gerente general y adelantó que el 4 de junio se designarán directores. La mandataria aclaró que YPF no será “una beca para políticos” y les pidió a las provincias petroleras que nombren representantes con amplia trayectoria profesional.
La presidente Cristina Kirchner firmó el decreto 660, por el cual quedó promulgada la ley que dispuso expropiar el 51% de las acciones de YPF, todas propiedad de la española Repsol, y declarar de "interés público" el autoabastecimiento energético del país.
En el discurso que se emitió a través de la cadena nacional, la jefa de Estado adelantó que el ingeniero entrerriano Miguel Galuccio será el gerente general de la compañía, pero también aprovechó la ocasión para hacer un breve repaso de la historia de la petrolera y enviar un mensaje a las empresas multinacionales, las compañías argentinas, los distintos sindicatos y hasta a los gobernadores.
La mandataria reivindicó y llamó a recuperar el rol social que tuvo la compañía antes de su privatización, cuando permitía la formación de recursos humanos y la consolidación de pueblos en torno a los pozos de extracción, además del papel que cumplió en la economía nacional como una de las empresas más grandes a la hora de producir y comprar bienes y servicios.
A modo de ejemplo, explicó que hasta un mes atrás, la petrolera importaba arena, cuando la Argentina es el octavo país del mundo en extensión territorial. "No puede ser que no haya en alguna parte del país esa arena. (…) Tenemos la oportunidad histórica de tener un desarrollo en el que [los empresarios nacionales] acompañen como proveedores a YPF", reclamó.
Pero advirtió: "Nuestros empresarios deberán saber que tendrán que ajustar muy bien sus costos, porque tampoco vamos a pagar precios ridículos, que pueden ser mucho más baratos en otra parte, por el solo hecho de ser industria nacional".
En ese sentido, Cristina Kirchner aclaró que la petrolera deberá manejarse de manera "moderna", "profesional" y "eficiente" ya que "no puede volver a suceder" la situación ocurrida en la década de los 90, cuando "YPF se fundía pero las contratistas se convertían en prosperas empresas". "Debemos demostrar que el Estado puede administrar correctamente", exigió.
A su vez, la mandataria dedicó un apartado de su discurso al resto de las petroleras del país, a las que les advirtió que, a partir de la sanción de la ley, el petróleo y el gas dejarán de ser contemplados como commodities para ser considerados como "un insumo básico que genera competitividad".
Y, en el mismo sentido, invitó a "las compañías de todo el mundo" a invertir en la Argentina, aunque aclaró: "Sepan que lo que hace a insumos y a provisión van a tener que participar y asociarse con el empresariado argentino".
Aunque a todas las compañías, argentinas e internacionales, les advirtió: "Quiero hacer un llamado muy especial, porque la mayoría de las empresas están siendo subsidiadas por el Estado en el sistema tarifario y de servicios. Pedimos que se reinvierta, que se produzca porque les estamos dando ventajas muy importantes y porque la han juntado en pala en estos nueve años".
En ese sentido, Cristina Kirchner aclaró que la petrolera deberá manejarse de manera "moderna", "profesional" y "eficiente" ya que "no puede volver a suceder" la situación ocurrida en la década de los 90, cuando "YPF se fundía pero las contratistas se convertían en prosperas empresas". "Debemos demostrar que el Estado puede administrar correctamente", exigió.
A su vez, la mandataria dedicó un apartado de su discurso al resto de las petroleras del país, a las que les advirtió que, a partir de la sanción de la ley, el petróleo y el gas dejarán de ser contemplados como commodities para ser considerados como "un insumo básico que genera competitividad".
Y, en el mismo sentido, invitó a "las compañías de todo el mundo" a invertir en la Argentina, aunque aclaró: "Sepan que lo que hace a insumos y a provisión van a tener que participar y asociarse con el empresariado argentino".
Aunque a todas las compañías, argentinas e internacionales, les advirtió: "Quiero hacer un llamado muy especial, porque la mayoría de las empresas están siendo subsidiadas por el Estado en el sistema tarifario y de servicios. Pedimos que se reinvierta, que se produzca porque les estamos dando ventajas muy importantes y porque la han juntado en pala en estos nueve años".
QUIÉN ES GALUCCIO
El nuevo gerente general de YPF, Miguel Galuccio, es un entrerriano formado en el Instituto Tecnológico Buenos Aires, que completó su preparación en el exterior hasta llegar a presidir Integrated Project Manager, en la división de gerenciamiento de proyectos de Schulmberger.
Se trata de la empresa de servicios y perforación más grande del mundo, donde se desempeñó hasta que renunció el 16 de abril último, con apenas 44 años.
El 4 de marzo, por mail del gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, la presidente Cristina Kirchner fue informada de la capacidad de este ingeniero en petróleo para encarar la reconstrucción de la capacidad exploratoria y productiva de la nueva YPF.
Paradójicamente, el ingeniero empezó su carrera en la YPF privatizada por el menemismo de la mano de José "Pepe" Estenssoro.
A mediados de los 90, Gallucio decidió abandonar sus tareas en la filial de la petrolera en Denver para viajar a los yacimientos santacruceños de Las Heras, porque consideraba que a su carrera le faltaba "experiencia en pozo".
Renunció a YPF cuando en 1999 pasó a manos de Repsol por "diferencias de gestión" con la compañía ibérica.
Galuccio es experto en la localización y perforación de hidrocarburos no tradicionales (como lo son el shale gas y el shale oil de Vaca Muerta). Además, por su paso en Schlumberger, tiene buena relación con Petrobras.
"Miguel parece a una opción buena para conducir el nuevo YPF", dijo a la agencia internacional de noticias AP Stephen Ellis, analista financiero de Morningstar, que sigue las cotizaciones de Schlumberger.
"Miguel es una opción razonable para el papel", ya que su unidad en la compañía norteamericana funcionó de forma "bastante similar al desarrollo de una compañía de petróleo y gas regular".
La experiencia de Galuccio está en "upstream", el lado de los negocios en el sector energético. Schlumberger maneja el proceso entero de extraer la energía para compañías petroleras públicas en el mundo entero, y toma un pequeño porcentaje del valor de cada barril vendido, pero no reclama las reservas.
En otras palabras, "su especialidad es extraer la mayor parte de petróleo y el gas posible de pozos difíciles, con el costo mínimo, pero deja que sean los clientes los que determinen el destino del producto", resumió Ellis.
