A pocas horas de las elecciones para elegir autoridades del Comité de Buenos Aires de la UCR, convencionales y delegados nacionales, el saliente titular del radicalismo bonaerense dialogó con LaNoticiaWeb en el acto de cierre en Vicente López de la lista 28, conformada por varios sectores.
La lista 27 del radicalismo, que propone a Alejandro Armendáriz como presidente del Comité de Provincia, a Ricardo Alfonsín como delegado nacional y a Gustavo Posse como convencional nacional, acompañó el acto de cierre de campaña de la boleta 28 de Vicente López; la cita fue el 21 de junio, en el club Defensores de Florida. Durante el evento, LaNoticiaWeb dialogó con Miguel Bazze, que hasta agosto será el conductor de la UCR bonaerense.
¿Cómo está viviendo la interna?
Bien, con entusiasmo, aunque preocupado por algunas denuncias que a mi juicio no se justifican. Me parece que algún sector del partido trata de instalar que existen irregularidades en los padrones. No es cierto, y si hay irregularidades son las que ya existían en la elección de 2010. Los padrones con los que vamos a competir están elaborados con los de 2010, que hizo la Junta Electoral, en los cuales tenía mayoría el espacio de Leopoldo Moreau, que hoy compite con nosotros. Por ejemplo, se llega a la ridiculez de decir que no hay urnas para competir. Toda la vida en el radicalismo las urnas se hicieron en cada distrito. Cada Comité compraba cajas de cartón y hacía las urnas. Pensé que no hacían en serio ese planteo, pero sí. Todo tiene que ver con el interés de un sector de postergar la elección.
¿Están internas definen hacia dónde van las alianzas después? Si se vuelcan a la derecha o a sectores más progresistas…
Sí. En realidad esta interna define hacia dónde quiere ir el partido, no sólo vinculado a las alianzas sino también a otros temas. Entendemos que el radicalismo debe ser un partido que aspire llegar al poder. Parece una definición de perogrullo, pero no es así. Lamentablemente, parece que algunos dirigentes radicales abandonaron esa posibilidad, que ya no creen que el radicalismo pueda ser un partido con opción para competir por el poder en el plazo breve. Y entonces tratan de llevarse bien con el Gobierno. Nosotros no queremos eso. Esto marca una diferencia importante entre nosotros y ellos.
¿La gente está buscando otro radicalismo?
Creo que sí. Creo que la sociedad necesita otras alternativas. Necesita que todos los partidos políticos que estamos en la oposición tengamos la decisión y la convicción de competir por el poder. Es bueno para la democracia que todos los partidos políticos queramos llegar al poder. Lamentablemente, algunos dirigentes radicales no creen que el radicalismo pueda llegar al poder y entonces buscan llevarse bien con el intendente del distrito, o el gobernador de la Provincia, o con el gobierno nacional. Nosotros no queremos llevarnos bien. Queremos ser una oposición responsable, seria, pero oposición. Una alternativa.
¿Qué balance hace de su gestión al frente del Comité Provincia?
No creo que sea mi gestión, sino este tiempo del radicalismo. Estos dos años sirvieron para instalar al partido en condiciones de intentar disputar esta elección. Tuvimos una situación muy complicada, nos tuvimos que hacer cargo de una situación electoral muy difícil, donde el Gobierno obtuvo el 54 % de los votos. No pudimos competir como nos hubiera gustado. No pudimos obtener la cantidad de votos que nos hubiera gustado. Hubiéramos querido ganar la elección y estuvimos muy lejos de eso. Pero también es cierto que estuvimos por encima de los últimos resultados que venía obteniendo el radicalismo. En 2003, el radicalismo sacó el 2 % de los votos, en 2007 no pudimos llevar un candidato a Presidente y tuvimos que recurrir a Lavagna por miedo a repetir el 2 %, y en 2011 sacamos más del 11 % de los votos, lo que representa a más de 2 millones y medio de personas. Muy por debajo de lo que queremos, pero muy por encima de las realidades anteriores.
