De La Sota juega de local en el encuentro que la Selección Argentina disputará con Paraguay en el estadio Mario Alberto Kempes. Invitó a todos los gobernadores al palco oficial, pero también estará Mauricio Macri. El cordobés, el porteño, y la posible presencia de Daniel Scioli, es una foto tentadora y un claro mensje al kirchnerismo.
La selección argentina de futbol enfrentará este viernes por la noche al combinado paraguayo por las eliminatorias para el mundial de Brasil en el 2014. El encuentro se desarrollará en el estadio Mario Alberto Kempes, en la provincia de Cordoba. El público abarrotará las tribunas para alentar al equipo.
El gobernador cordobés José Manuel De La Sota está desesperado por conseguir una fotografía con el astro Leonel Messi. En su gabinete se mueven para conseguir la instantánea que permita al gobernador una buena excusa para figurar en los medios de prensa.
De La Sota amagó con la posibilidad de ser precandidato a presidente en el 2015, y muestra un discurso crítico con el kirchnerismo. Días pasados se sacó una foto con el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, que alteró a muchos. Ahora, los flashes pueden acaparar la atención de todos nuevamente.
En el palco oficial podría llegar a verse a De La Sota, Macri y Daniel Scioli juntos. El ex motonauta recibió la misma invitación oficial que circuló la organización al resto de los gobernadores de todo el país.
Macri “está viniendo a una reunión, y su gente nos hizo saber que tenía la intención de ver el partido. Lo mismo Daniel Scioli . La Selección convoca mucho. Pero es un palco de fútbol, nada más", deslizó De la Sota. El jefe de gobierno ya confirmó que estará en el estadio.
En el entorno de Scioli dicen que es improbable que el gobernador vaya a Córdoba a ver el partido. Afirman que tiene actividades de gestión en Balcarce.
Luego de descifrar cuáles de los 24 gobernadores aceptarán la invitación de De La Sota, en un gesto que podría interpretarse como de legitimación a sus aspiraciones presidenciales, y de advertir quiénes son los que se sentarán a su lado; la incógnita que resta descifrar es cómo actuarán los planos televisivos. Hay pocas chances de que las cámaras de la televisión pública retraten la imagen, pero los fotógrafos estarán dispuestos a disparar sus flashes y dejar comidilla política para el resto de la semana.
