Durante la sesión en que fueron aprobados los llamados a licitación por la recolección de residuos y el alumbrado público, el bloque de García tuvo discrepancias en cuanto a la autorización de nuevas estructuras publicitarias. El presidente del bloque radical quedó en el centro de la polémica.
Y un día pasó lo inesperado. En la novena sesión ordinaria, realizada el 6 de agosto, quedaron al descubierto diferencias en la tropa oriental, ocupando el centro de la escena el presidente del bloque Unión Cívica Radical, Fabián Gnoffo, y quien encabezó la lista del oficialismo en las elecciones pasadas, José Menoyo.
En verdad, el plato fuerte de la jornada era el tratamiento del dictamen que autoriza al Ejecutivo, por intermedio de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos, a llamar a licitación para la contratación de los servicios de recolección de residuos y barrido público. De igual modo que la autorización del llamado a licitación para la locación del mantenimiento del alumbrado público.
El jefe comunal, Enrique García, prorrogó por un año el contrato de higiene urbana, por un monto superior a los 44 millones. La oposición señaló en la previa que no contaba con información, pero no logró postergar los plazos, y finalmente la votación resultó con 14 afirmativas y 9 negativas.
Pero fue otro el tema que generó chispazos. En el orden del día hubo un dictamen facultando al DE para que habilite “anuncio en medianera en consorcio ubicado en Avenida Maipú 1388, a favor de la empresa Publicartel SA”. Asimismo, otro proyecto derogaba la ordenanza 26648 y posibilitaba la habilitación de “estructura publicitaria sobre azotea de Avenida del Libertador 1201, a favor de la empresa Sarmiento SA”.
Sorpresivamente, Menoyo presentó una moción para que el expediente vuelva a comisión.Postura acompañada por los nueve concejales opositores, Aníbal Calafell, Arturo Stanic y Juan Schneider, tres ediles (aliados) que concluyen mandato en diciembre.
Gnoffo, quien tomó el tema como algo personal, abandonó el recinto ofuscado; Guillermo Ruiz trató de contenerlo, pero poco pudo hacer para calmar los ánimos caldeados. De todos modos, el jefe del radicalismo regresó para defender el contrato de la basura.
Como en política lo que cuenta son los gestos, y como Menoyo es uno de los hombres más orgánicos, existen especulaciones con que detrás de esta jugada estaría el intendente, quien quizá esté pasando alguna “factura”.
Consultado por este tema, el empresario mostró tranquilidad y dijo que hace bien a la institucionalidad el intercambio de ideas. Y consideró que el tema de los carteles debe tratarse con mesura. Stanic, por su parte, mencionó que su bloque no siempre vota en sintonía con el oficialismo, y que con García sólo tiene un acuerdo de gobernabilidad.
