Se realizaron actos en homenaje al histórico acontecimiento de 1968, en el centro Pampero de Bernal, a 40 años de aquellas jornadas. También se realizaron recitales en el anfiteatro Carlos Carella.
Por Ariel Kocik
El centro cultural Pampero es un espacio recuperado por el trabajo colectivo de grupos de personas. Lo que era una casona semidestruida, abandonada, fue convertida en un lugar de actividades artísticas y de “resistencia cultural”, abierto al barrio y a la comunidad. Está ubicado en las calles Vieytes y Otamendi, en Bernal.
Esta vez se realizaron actos de conmemoración de las jornadas de Francia de 1968, donde ocurrieran levantamientos “símbolo de la rebeldía de la juventud contra el sistema”. Hubo rondas de debate, cortometrajes, documentales, bandas como Shambala y la popular Entre Calles, la murga “los Kilmes” –que suele actuar en el lugar- y expresiones teatrales, donde se recreó las barricadas, la represión policial y las expectativas de una generación que clamaba “La imaginación al poder”.
Pareció reinar la intención de no destinar el Mayo Francés a una actividad de museo, sino relacionarlo con las actuales necesidades de la juventud y de la clase trabajadora. “Nosotros tenemos nuestro propio Mayo Francés”, dijo un profesor invitado: “se llama Cordobazo”, jornada popular que también uniera a jóvenes estudiantes y trabajadores.
“VEO DUENDES” EN EL ANFITEATRO
En el anfiteatro Carlos Carella se presentaron las bandas Veo Duendes, La Ponderosa, Aturdidos y La Turba, con auspicio de la Secretaría de Cultura de Quilmes, y una interesante cantidad de gente. “Veo Duendes” pudo presentar su primer disco, que ya se consigue en las disquerías.

