Máximo Kirchner intensificó su exposición pública, multiplicó entrevistas y activó su armado en el conurbano bonaerense. En el peronismo crecen las versiones que lo ubican como posible candidato en la provincia si Cristina Kirchner no compite en 2025.
Máximo Kirchner aceleró su exposición pública y encendió las especulaciones sobre una posible candidatura en las elecciones legislativas del año próximo. En menos de una semana dio entrevistas a medios alternativos y tradicionales, sostuvo actividades territoriales y activó su armado en la tercera sección electoral, el bastión peronista del conurbano.
Desde hace varias semanas, en las recorridas del PJ bonaerense comenzaron a circular audios de Cristina Kirchner que, según reconocen en el entorno del diputado, funcionan como un puente emocional con los sectores más leales del electorado. La ex presidenta sigue siendo el principal capital simbólico del espacio, pero su condena judicial y el escenario de proscripción que enfrenta empujaron a La Cámpora a poner en marcha una estrategia de transición que incluye como figura central a su hijo.
El movimiento se intensificó con una seguidilla de apariciones mediáticas inusuales para Máximo, que hasta ahora había evitado la exposición prolongada. En entrevistas recientes habló de la situación económica, criticó el rumbo del gobierno libertario y pidió reconstruir el vínculo entre el peronismo y la sociedad. También deslizó mensajes internos hacia los sectores del PJ que cuestionan la estrategia de La Cámpora y se mostró dispuesto a encabezar un proceso de reunificación.
Puertas adentro del peronismo bonaerense, las señales se interpretaron como un anticipo. Dirigentes de peso en la tercera sección lo ven como una figura capaz de sostener el voto duro en un contexto de dispersión opositora y creciente polarización. La idea de que Máximo podría encabezar la lista en la provincia de Buenos Aires, o incluso disputar una candidatura más ambiciosa empezó a ganar fuerza en charlas reservadas.
Julio De Vido, histórico referente del kirchnerismo, sostuvo que es momento de que Máximo protagonice y deje de ocuparse solamente del armado. La frase circuló con fuerza en el peronismo bonaerense, donde muchos empiezan a ver su nombre como una opción inevitable ante la falta de figuras con volumen propio y capacidad de conducción.
En paralelo, en el oficialismo libertario y en el PRO ya incorporaron esa hipótesis a sus cálculos. En los equipos de campaña de La Libertad Avanza y de los sectores más competitivos de Juntos por el Cambio advierten que una postulación de Máximo modificaría las coordenadas de la elección y consolidaría un núcleo duro que podría complicar sus planes. Si bien consideran que tiene un techo bajo en el electorado general, reconocen que una candidatura suya puede ser efectiva en una contienda polarizada.
La proyección de Máximo también genera resistencias. Algunos intendentes peronistas del conurbano siguen cuestionando la conducción de La Cámpora y reclaman una mayor apertura. Sin embargo, incluso entre quienes lo critican, crece la percepción de que será una pieza clave en el próximo turno electoral.
El cierre de listas aún está lejos, pero los movimientos ya comenzaron. En la tercera sección, los equipos de La Cámpora retomaron el contacto con estructuras locales, reactivaron la presencia territorial y reforzaron la articulación con los sectores sindicales. Aunque no se anuncia formalmente, la campaña ya está en marcha. Y Máximo Kirchner está en el centro de la escena.
