El diputado ironizó sobre las versiones que lo muestran en una disputa permanente con el gobernador bonaerense por la herencia política de CFK.
Máximo Kirchner se desentendió este martes del internismo que envuelve al peronismo de la provincia de Buenos Aires, que él preside, y que tendría foco en un enfrentamiento con Axel Kicillof por la herencia política de Cristina Kirchner.
El hijo de la exPresidente negó que hubiera una disputa con el gobernador bonaerense y remarcó la colaboración que presta en su administración La Cámpora.
Máximo se prestó para una larga entrevista con el periodista militante Pedro Rosemblat en el canal de streaming Gelatina.
El diputado nacional desconoció que haya una «disputa» con Kicillof, pero pareció deslizar una crítica contra el gobernador cuando dijo «que hay mucho sponsor» detrás de las notas periodísticas que se escriben sobre el tema. Es que el sector que lidera Máximo sospecha que detrás de comentarios contra La Cámpora y él mismo que ha hecho el periodista K Roberto Navarro vienen con una línea bajada desde La Plata.
«Yo me manejo por hechos. Tiene que haber un hecho», dijo el legislador de Unión por la Patria. En esa línea, contrastó las versiones, ampliamente extendidas, con el espacio que ocupa La Cámpora o sus aliados en el gabinete de Kicillof.
Mencionó al ministro de Salud, Nicolás Kreplak, y las ministras de Cultura, Florencia Saintout, y de Ambiente, Daniela Vilar, como parte del pancamporismo que colabora con Kicillof. «Estamos conspirando de esa manera, trabajando. Ojalá conspiraran contra mi de esa manera», ironizó.
