El líder de La Cámpora aseguró que el gobernador bonaerense y el kirchnerismo «no están en veredas opuestas». Sus declaraciones llegaron en la antesala del encuentro que impulsa Ricardo Quintela en La Rioja, donde ambos podrían coincidir por primera vez tras meses de tensión.
La disputa entre el kirchnerismo y el sector que encabeza Axel Kicillof sumó un gesto de distensión. Máximo Kirchner afirmó que no existe una confrontación de fondo con el gobernador bonaerense y minimizó las diferencias que marcaron la relación entre ambos espacios durante el último año.
En una entrevista televisiva, el diputado nacional sostuvo: «Estoy convencido que no estamos en veredas opuestas con Kicillof. Nosotros compartimos el peronismo en la provincia de Buenos Aires; él es presidente del PJ y gobernador, después hay debates y discusiones lógicas de adentro de la política, que no interesan».
El dirigente también expresó sorpresa por la dimensión que tomó el conflicto interno. «No sabría explicarte, me gustaría saber. No hay una pelea en el conurbano, puede haber cruce de declaraciones, pero después todos los intendentes trabajan para mejorarle la calidad de vida a la gente. Pero hubo gente que adelantó una pelea que yo nunca entendí mucho. Es algo que me vengo preguntando con mucho tiempo», señaló. Más adelante reforzó esa idea al remarcar: «Salimos en conjunto de la defensa de los bonaerenses».
Las declaraciones aparecieron pocos días antes del acto que el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, organizó para el próximo sábado con motivo del 50° aniversario del asesinato del obispo Enrique Angelelli. El mandatario riojano buscó reunir en ese encuentro a referentes de distintos sectores del peronismo y apuesta a una imagen conjunta entre Kirchner y Kicillof.
Máximo Kirchner ya confirmó su asistencia, mientras que el gobernador bonaerense le transmitió a Quintela su intención de participar. Sin embargo, cerca de Kicillof todavía mantienen cautela sobre esa posibilidad y observan con desconfianza cualquier señal de acercamiento con el espacio que responde a Cristina Fernández de Kirchner.
El enfrentamiento entre ambos sectores se profundizó después de la decisión de Kicillof de desdoblar las elecciones legislativas bonaerenses, una medida que generó fuertes diferencias con Cristina y Máximo Kirchner. En ese momento, referentes de La Cámpora interpretaron esa estrategia como una ruptura de la unidad del peronismo. Tras la derrota electoral de octubre, Cristina Fernández de Kirchner cuestionó públicamente esa decisión y la definió como un «error político».
La relación también atravesó otro momento de máxima tensión semanas atrás. El diputado bonaerense Facundo Tignanelli, uno de los dirigentes más cercanos a Máximo Kirchner, comparó a Kicillof con el histórico sindicalista Augusto Vandor. En el entorno del gobernador interpretaron esa referencia como un mensaje directo y consideraron que profundizó el deterioro del vínculo entre el Movimiento Derecho al Futuro y La Cámpora.
Ahora, las declaraciones de Máximo Kirchner abrieron la puerta a un discurso más conciliador, en un contexto donde distintos dirigentes del peronismo intentan reconstruir puentes de cara a la reorganización del espacio político.
