El coordinador de Servicios Públicos, fiel a su estilo, criticó con dureza a la oposición y reivindicó los proyectos aprobados en el Concejo Deliberante. Hizo un repaso por los siete meses de gestión y hasta opinó de las marchas por la inseguridad en el municipio.
Por Francisco Stefanoff
Conserva aún la satisfacción por las tres ordenanzas aprobadas en el Concejo Deliberante la semana pasada, Matías Brown se dispuso a dialogar en exclusiva con LaNoticiaWeb. En una extensa charla, con el estilo que lo caracteriza, no dejó tema sin tocar.
¿Cuáles son sus sensaciones luego de la aprobación de las reformas a los Códigos de Ordenamiento Urbano y de Edificación?
Fue una alegría inmensa. Vivo en San Andrés desde que nací y estuvimos en lucha con los vecinos del barrio contra el crecimiento indiscriminado que hubo en los edificios. Gracias a Dios hoy tenemos una gestión que lo tomó como posta durante su campaña, prometió y cumplió el pasado miércoles.
¿Qué va a cambiar en el distrito con este proyecto sancionado?
Van a empezar a crecer barrios como José León Suárez, Villa Lynch o Villa Maipú, que son importantes por el acceso que tienen. La verdad es que el crecimiento se tuvo que haber planteado desde hace muchos años. Pero fue más fácil explotar zonas urbanas, donde se ve que resultaba más fácil vender, que hacer una política de largo plazo en viviendas urbanas. Esto es para que San Martín crezca en todos los costados y no se produzca una superpoblación en el medio.
¿Por qué hubo una oposición tan marcada por parte del ivoskismo?
Y… es claro. El ivoskismo representa al Colegio de Arquitectos, a la inmobiliaria, a un aparato que se había hecho recaudador detrás de las obras. Es muy gracioso, porque ahora te plantean que se le va a tapar el sol a Villa Maipú o a no sé quién, cuando ellos le arruinaron la forma de vivir a gente de San Andrés o Villa Ballester. Entonces es muy irrisoria la defensa que quieren plantear. Ser oposición por el solo hecho de serlo, es lastimoso y la gente se da cuenta. Ellos vieron el municipio como una empresa privada y no como lo que verdaderamente es. Un funcionario público es un empleado del vecino. Eso es lo que hay que entender y ellos no lo hicieron. Se siguen oponiendo al crecimiento, controlado, de San Martín. Un crecimiento en zonas donde hoy no hay y tiene que haber.
¿En qué zonas entiende que falló el ivoskismo?
Hay muchas zonas comprometidas de San Martín por descuidos del ivoskismo. En toda la zona pegada a Camino del Buen Ayre ahora hay asentamientos que se le habían metido a Ivoskus. Esos lugares eran para hacer trabajos de relleno, subir el nivel de la tierra y crear casas ahí o mejorar los accesos. Pero eso es crecimiento, el ivoskismo no lo dio, no le interesó y fue a la fácil con superpoblar las zonas ya pobladas.
¿Por qué la oposición tilda de “impuestazo” a la nueva Ley Fiscal e Impositiva?
Porque son oposición y tienen que plantear eso. A ver, que me digan qué municipio no subió las tasas con lo que se está viviendo hoy por hoy. No fue que se decidió subir los impuestos por obra y gracia del Espíritu Santo. Hay todo un trabajo detrás y toda una necesidad. También el municipio va a tener que trabajar fuerte para devolverles a los vecinos lo que le están pagando.
¿Qué importancia tiene para el municipio?
Es lo que recauda, lo que le da vida para poner moverse. Pero eso es una obligación que hay que devolverla en obras, en trabajos cotidianos en la calle y se está trabajando sobre eso. Es una gestión muy joven, que está tomando forma y que va a camino a estar presente constantemente entre los vecinos y en barrios donde nunca estuvieron. Son cambios que se ven paulatina pero constantemente.
¿Qué opina de las críticas del ivoskismo sobre el llamado a licitación para 130 cámaras de seguridad?
El ivoskismo habla de privatizar y es un chiste. Ellos privatizaron el 80% de las obras en las calles, hasta la poda y extracción de árboles o la información municipal. Prensa estaba privatizado a través de una productora que era la que ordenaba todo. Si averiguan de quién es la productora les van a cerrar todos los números.
¿Qué les diría a los vecinos que se vienen manifestando en reclamo de mayor seguridad?
La gente tiene toda la razón del mundo. No van a reparar en meses de gestión de uno o años del otro. Acá hubo una gestión de 12 años que se terminó yendo con la segunda tasa más alta de delincuencia de todo el Conurbano bonaerense, solamente pasado por La Matanza. Es una vergüenza cómo se entregó San Martín en materia de seguridad y es un trabajo para hacer. Los vecinos tienen todo el derecho del mundo de reclamar. Uno no se puede poner en la piel de la persona que viene a reclamar por el fallecimiento de un familiar. Eso es un dolor gigante que tendrán que trabajar en conjunto los Estados nacional, provincial y comunal para encontrarle la vuelta de una vez por todas. La inseguridad es un tema que hay que atacarlo fuertemente desde la contención social. Si no, más patrulleros termina siendo más bulto que efectivo.
¿Qué balance hace de estos siete meses de gestión?
Positivo. Es un cambio que se está realizando lento pero efectivo. Cambió el paradigma de gestión, que comienza en zonas donde realmente el Estado era crítico y hoy se está mejorando muchísimo esa zona. Es un cambio desde la concepción de trabajo. Es una gestión que no está preocupada por el marketing sino por el hecho. Entonces cuando vos te encontrás con más cultura o con más órganos de control municipal en la calle significa que va a ir mejorando el bienestar del vecino en el distrito.
¿En qué aspectos debería profundizar el gobierno municipal?
En todo hay que profundizar. Ni en Nación, Provincia o distrito hay algo que no haya que profundizar más. Y en San Martín es constante el trabajo social. Es algo que no lo podés dejar de lado. Hay barrios que estuvieron olvidados durante muchos años y hay que reflotarlos, trabajando fuerte con el vecino. A mí me toca estar en la parte de higiene urbana y es un tema que hay mejorar día a día.

