En JxC advierten que hay mayor predisposición al diálogo en el oficialismo. También hablan de variables «más realistas», sin embargo, hay dudas por varios de los números del texto.
El ministro de Economía, Sergio Massa, dio el puntapié inicial al debate del Presupuesto 2023 este miércoles con una presentación sobre sus principales lineamientos ante los integrantes de la comisión de Presupuesto y los jefes de todos los bloques en la Cámara de Diputados.
El ministro contestó algunas preguntas de los representantes de los interbloques y brindó una conferencia de prensa. Lo mismo hicieron los secretarios de Hacienda, Raúl Rigo; de Finanzas, Eduardo Setti; de Producción, José Ignacio de Mendiguren; de Agricultura, Juan José Bahillo; y de Energía, Flavia Royón. Durante los próximos días también expondrán el titular de la AFIP, Carlos Castagneto; la titular de la ANSeS, Fernanda Raverta, y el director general de Aduana, Guillermo Michel.
Entre sus lineamientos generales, el proyecto plantea un crecimiento del PBI del 2% y una inflación de 60%. El Presupuesto establece además un déficit primario equivalente al 1,9% del PBI, que implica una reducción desde el 2,5% en línea con lo acordado con el FMI. El texto también prevé un recorte considerable en el gasto en subsidios a la energía y en importaciones de este rubro, que este año insumieron una buena cantidad de reservas del Banco Central.
Desde los principales bloques de la oposición reconocen que los números presentados por Massa “son realistas” y permitirían una aprobación del texto “en general”. Sin embargo, adelantaron que esperan respuestas concretas sobre algunas “inconsistencias” del texto oficialista.
Entre los puntos más candentes del debate se destacará la tasa de inflación. Desde Juntos por el Cambio advierten que el ministro de Economía le falta profundizar medidas para controlar el alza de precios. Si bien gran parte de la oposición reconoce que es lógico valorarla por debajo de las expectativas para que funcione como “ancla”, también reclaman la presencia del presidente del BCRA, Miguel Pesce, para que explique concretamente cómo será la política monetaria.
El año pasado la estimación de la inflación del 33% realizada por Martín Guzmán y su rechazo a revisarla (a pesar de que todas las proyecciones coincidían en que esa cifra había quedado desfasada) fueron algunos de los puntos de tensión que terminaron con el naufragio del proyecto.
La oposición destaca que hay mayor predisposición al diálogo por parte del FdT. En el oficialismo esperan poder aprobar el texto el próximo 26 de octubre, tras un debate de casi un mes. Eso le daría margan al Senado para aprobar la hoja de ruta antes de la finalización del período ordinario de sesiones. Para la gestión de Massa que busca elevar su perfil de gestor pensando en el 2023, será clave que el Presupuesto salga con el mayor consenso posible.
Al iniciar su disertación, el ministro de Economía, planteó la necesidad de «trabajar juntos en un acuerdo político» para conseguir la aprobación del presupuesto porque son necesarios esos consensos «dentro de las distintas visiones de país que están reflejadas en el Congreso».
«El fallido Presupuesto 2022 lo llevo como una cruz, porque soy el único presidente de la Cámara en la historia de la democracia al que le rechazaron un #Presupuesto. Espero como ministro tener más éxito que como presidente de la Cámara», agregó Massa.
Sergio Massa (@SergioMassa): "Cualquiera que sea el Presupuesto, es importante que el Congreso fije una hoja de ruta" pic.twitter.com/f8rI5NUBaN
— Agencia Télam (@AgenciaTelam) September 28, 2022
Al reclamar la sanción del Presupuesto, Massa dijo que su «aprendizaje como ministro es que cualquiera sea el Presupuesto, es muy importante que el Congreso fije una hoja de ruta»,
En esa línea agregó que cuando existe «un desborde del déficit lo que termina pasando es que el que tiene mayor capacidad de presión o de influencia a la hora de definir el gasto es quien consigue imponer dentro del ámbito de funcionamiento del Poder Ejecutivo su idea o su objetivo a lo mejor sobre otro».
«Entonces -completó-, lo que termina pasando es que se producen situaciones de tensión dentro del Ejecutivo y el funcionamiento social que terminan influyendo negativamente en el funcionamiento del Estado y el ordenamiento del gasto público«.
En su presentación, al defender las variables macroecónómicas, Massa dijo que están en sintonía con «cumplir los objetivos que se ha planteado el Parlamento cuando Argentina decidió renegociar el acuerdo con el FMI».
En su discurso, Massa planteó: «Vamos a buscar una desaceleración de la inflación» para que el año próximo se ubique en un 60%, ya que este año ya alcanzó hasta agosto el 78,5% y seguramente superará el 90%
Además, el ministro dijo que «en materia de financiamiento, el camino es reducir la asistencia monetaria del Banco Central al Tesoro. Para el 2023 tenemos, en términos de gestión y de desembolsos, un programa de asistencia de organismos multilaterales».
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Massa dijo que la «política argentina tiene un permanente reclamo para que haya equilibrio fiscal y el gasto», por el cual invitó al Congreso a «analizar a quienes son los beneficiarios de gastos tributarios del 2,5 por ciento del PBI», al referirse a los que tienen exenciones impositivas.
También planteó que tendría que ser el «Congreso el que se expida en el tema de la concentración y la colusión en las compras públicas», al exponer sobre los lineamientos principales del proyecto de Presupuesto 2023 en la Cámara de Diputados.
«Para que en algunos casos se desnude que en algunas cadenas hay situaciones que terminan generando desborde de precios; que se ven las góndolas, pero que se generan mucho antes», justificó el funcionario.
También Massa defendió el nuevo esquema de subsidios al señalar que «el esfuerzo para el ahorro energético lo tienen que hacer todos; no los usuarios y el Estado nacional, sino también las provincias», al tiempo que recordó que «sigue abierto el registro para que cada argentino que hoy siente que necesita el subsidio, pueda acceder» a la solicitud del beneficio.
