El diputado nacional no repetiría una candidatura legislativa. Apostará por la “construcción de una fuerza política” junto a sus aliados De la Sota y Lavagna pensando en 2019.
“Lo veo muy lejos”, respondió el diputado nacional en una entrevista televisiva cuando le consultaron por una nueva candidatura legislativa. Así como en 2013 el objetivo fue, según el libreto del Frente Renovador, impedir la reelección indefinida del kirchnerismo; en los próximos años de poder macrista intentará “terminar con los fanáticos del mercado" potenciando el armado político junto a dos personajes de peso como el cordobés José Manuel De la Sota y el ex ministro de Economía Roberto Lavagna.
Sin embargo, a pesar de que su figura está ampliamente instalada, las dudas pasan por su rol políticamente formal. El año que viene vence su mandato como diputado y hasta 2019 tendría un “bache laboral”. Que, de todos modos, aprovecharía para dedicarse exclusivamente a una hipotética campaña a Presidente.
El otro dilema es la elección de candidatos para que mantengan al Frente Renovador con serias chances de disputar el poder. No sólo para el año que viene, si no, además, con el objetivo de no volver a repetir la diáspora de adherentes al proyecto que fueron abandonándolo durante el último proceso electoral.
Tal vez por eso, sus últimos movimientos políticos. Hace unos días escenificando en Mar Del Plata lo que fue el UNA con De la Sota y más de 1.500 dirigentes renovadores y, por otra parte, el diálogo fluido que mantiene con diversos actores políticos como Margarita Stolbizer para acercase al socialismo; o al PJ tradicional de la mano de Miguel Ángel Pichetto; aunque sin descuidar al nuevo peronismo mostrándose con Diego Bossio, e, incluso, con el visto bueno de algunos intendentes bonaerenses.
