Bajo la idea de un gobierno de “unidad nacional”, el candidato de Unión por la Paria tiende puentes con otros sector políticos para llegar de manera más competitiva a la segunda vuelta.
El sorprendente triunfo de Sergio Massa en las elecciones generales no le da marguen para festejar. El candidato de Unión por la Patria ya está pensando la estrategia política y electoral para enfrentar en la segunda vuelta a Javier Milei.
Lo crucial en estas horas, pasa por las definiciones de las fuerzas políticas que se puedan sumar a apostar a Massa, quien repite una y otra vez que pretende un «Gobierno de unidad nacional».
El radicalismo, naturalmente, es el primer apuntado ya que es de publico conocimiento la molestia internamente dentro de Juntos por el Cambio (JxC) y con la distancia fundamental con el líder libertario.
“Voy a convocar a un gobierno de unidad nacional como presidente, convocando a los mejores sin importar su fuerza política”, dijo Massa este domingo a la noche en el búnker del Complejo C, en Chacarita.
En ese escenario, no se sabe ni cuando ni como, pero Massa empezará (si es que ya no empezó) a tejer un puente con el histórico partido. “Sergio, por su personalidad, tuvo y tiene diálogo con todas las fuerzas políticas. Ahora todo eso es un capital muy importante de cara a lo que viene”, dijo alguien que lo conoce desde hace año.
El paso del actual ministro de Economía por la Cámara de Diputados, la cual presidió, es un estructura de dialogo que ya gestó y que puede y va a utilizar ahora. Aunque podría haber otras personas que pasen a buscar a los “heridos”, Massa será el principal aglutinador de todos los movimientos.
Ya hay varios nombres en carpeta. Por el momento nadie da cuenta de que ya existan conversaciones u ofrecimientos puntuales, pero en el oficialismo hay quienes confían en el diálogo que puede llegar a haber con Gerardo Morales, hombre fuerte de la Unión Cívica Radical (UCR), de excelente sintonía con Massa y con profundas diferencias con Mauricio Macri. También mencionan al legislador Emiliano Yacobitti, quien dijo que veía muy difícil un apoyo de la UCR a Milei.
La actual titular de Diputados, Cecilia Moreau, quien se formó políticamente en el radicalismo, es otra de los dirigentes del oficialismo que podría ser la encargada de tener puentes con la UCR.
Peronismo cordobés
Luego de haber obtenido un resultado impensado, un 7%, el cordobés Juan Schiaretti se volvió crucial en este mapa político de cara al balotaje. Desde el círculo íntimo de Schiaretti aseguraron que “ni Massa ni nadie de su gente” se contactaron con él; lo mismo sostuvieron cerca del gobernador electo, Martín Llaryora.
El gobernador y ahora excandidato ya había dicho en una entrevista de hace diez días que no daría ninguna indicación a sus votantes sobre qué hacer o a quién apoyar si había segunda vuelta.
No va a dejar a nadie liberado porque no tenemos preso a nadie. Los votos no son nuestros, la gente hará lo que mejor le parezca”, señalaron sus allegados.
Naturalmente, Massa, lo intentará.
