El dirigente riojano anunciará un empate en la comisión. La estrategia oficialista para impedir avances. Denuncias por la demora en las nominaciones provinciales. ¿Reacomodamiento de bancas en Diputados?
Este martes, Martín Menem tiene previsto oficializar la lista de integrantes de la comisión investigadora del caso $Libra en la Cámara de Diputados, y celebrará un resultado que considera favorable: según los documentos en su poder, se conformará una comisión con 14 legisladores inclinados a complicar a Javier Milei y otros 14 que lo respaldarían. Sin embargo, el asunto dista de estar cerrado, ya que sectores de la oposición más firme anticipan una impugnación a la conformación.
El proyecto que dio origen a la comisión estipulaba que cada bancada tenía hasta el viernes para proponer a sus representantes. De acuerdo con voceros de Unión por la Patria, Encuentro Federal, la Coalición Cívica y Democracia Para Siempre (la UCR crítica), el bloque Innovación Federal no habría presentado a tiempo los nombres de sus dos representantes, vencido el plazo a las 20 horas de ese día.
Desde la Cámara baja, algunas fuentes sostienen que IF reservó sus lugares y luego su presidenta, la salteña Pamela Calletti, confirmó la designación de Yolanda Vega (Salta) y Agustín Domingo (Río Negro). No obstante, desde la alianza opositora rechazan ese accionar. «El artículo 11 de la resolución es claro: había tiempo hasta el viernes para enviar las propuestas y este martes debe conocerse la resolución con las designaciones», señaló un legislador del sector, anticipando un pedido de impugnación si se incluyen a los dos federales.
Pese a ello, Menem desestimará esa impugnación y se apoyará en otro artículo del mismo texto para justificar la inclusión de IF, argumentando que su exclusión sería una violación normativa.
El presidente de Diputados confía en evitar que la discusión llegue al recinto mediante un pedido de interpretación, ya que cuenta con el respaldo del bloque cordobés alineado con Martín Llaryora, fundamental la semana pasada para lograr el quórum y avanzar con la agenda del caso $Libra, que contempla tanto la conformación de la comisión como la interpelación de funcionarios.
El empate que favorece a Menem
El pasado viernes la Cámara baja se transformó en una especie de asamblea universitaria, con todas las fuerzas políticas maniobrando para ganar espacios en la comisión. Una estrategia habitual en ese tipo de escenarios fue la clave: dividir bloques o fusionarse con otros para formar interbloques y así reclamar más cupos.
Este tipo de movimientos fue habilitado por la propia alianza opositora, que diseñó una fórmula peculiar para la integración: dar representación a todos los bloques de más de cinco miembros o a interbloques que alcancen ese número. Además, se sumaría un vocal por cada 20 bancas.
Con ese esquema, Menem se puso en juego. Reconfiguró al PRO y a La Libertad Avanza (LLA) como interbloques de 40 bancas, lo que les garantizó una silla adicional. También promovió la creación de una bancada de radicales afines al Gobierno, con seis miembros. La oposición, por su parte, respondió con su propia jugada: las diputadas Mónica Macha y Julia Strada (de UP) formaron un interbloque con la izquierda.
Así, cada sector buscó consolidar una mayoría para controlar la comisión. El empate, sin embargo, le resulta funcional al oficialismo, ya que bloquea decisiones claves como la elección de autoridades o la citación de testigos. El equilibrio numérico surge porque hay 14 miembros de bloques que promovieron la creación de la comisión y otros 14 que no participaron de esa votación.
En el primer grupo están los siete representantes de Unión por la Patria: Pablo Carro, Juan Marino, Rodolfo Tailhade, Carlos Selva, Itai Hagman, Carolina Gaillard y Julia Strada (por el interbloque con la izquierda). A ellos se suman Christian Castillo (por el FIT), Danya Tavella y Fernando Carbajal (por DPS), Mónica Frade y Maximiliano Ferraro (por la Coalición Cívica) y Oscar Carreño junto a Nicolás Massot (de Encuentro Federal).
Reacomodamientos en el recinto
Por el lado contrario, Menem apuesta a contar con los otros 14 integrantes que estarían alineados con el oficialismo para frenar el avance de la comisión. Incluyó figuras afines a Milei, como Gabriel Bornoroni, Nicolás Mayoraz, Nadia Márquez y la tucumana Paula Omodeo, que representa a su propio monobloque (CREO). A ellos se suman los nombres de Cristian Ritondo, Silvana Giudici, Martín Maquieyra y Oscar Zago (del interbloque PRO-MID); mientras que la UCR aportó a Karina Banfi y Soledad Carrizo. Vega y Domingo completarían la nómina.
Aunque la fecha de constitución de la comisión está prevista para el 23 de abril, el empate puede paralizar su funcionamiento. Sin una mayoría, no se podrían elegir autoridades ni fijar un plan de trabajo con cronograma, citaciones y pedidos de información.
Desde la oposición analizan algunas cláusulas del reglamento para habilitar el funcionamiento sin necesidad de quórum. Sin embargo, si cada votación queda empatada, el riesgo de parálisis o conflicto está latente.
En paralelo, Menem se guarda una jugada simbólica: planea reubicar físicamente en el recinto a los miembros de los nuevos interbloques, lo que implicaría que Strada y Macha se sienten junto al Frente de Izquierda, en las bancas que hasta 2023 ocuparon Milei y Victoria Villarruel. Esa nueva imagen podría oficializarse este miércoles, y varias diputadas y diputados deberán abandonar sus ubicaciones tradicionales.
