La eventual candidatura de Fernández podría frenar la amenaza de Juan Grabois, que amagó con competir por fuera del espacio.
La interna del peronismo bonaerense comenzó a definirse con la mira puesta en las elecciones legislativas de octubre. Mariel Fernández, actual intendenta de Moreno y figura de peso en el Movimiento Evita, se perfila como una de las principales candidatas para liderar la boleta de Fuerza Patria en la provincia de Buenos Aires. Su nombre apareció como posible síntesis entre los sectores que rodean a Cristina Kirchner, Axel Kicillof, Sergio Massa y Juan Grabois.
La discusión por los lugares en las listas arrancará una vez que cierre el plazo para la presentación de alianzas. Ese paso vencerá el jueves y el peronismo todavía intenta evitar rupturas. Fuerza Patria buscará renovar al menos las 15 bancas que pondrá en juego en la Cámara de Diputados. En ese contexto, la designación de Fernández podría ayudar a contener tensiones y evitar una fuga de dirigentes.
El vínculo entre Fernández y Cristina Kirchner se fortaleció durante el último año, aunque su acercamiento venía de antes. En agosto del año pasado, la expresidenta la incluyó en un viaje a México con una comitiva reducida. Después la respaldó como vicepresidenta del PJ bonaerense y visitó Moreno durante la campaña interna por la conducción del partido.
Fernández también mantuvo una relación fluida con Kicillof, pero cuando la tensión entre el gobernador y Cristina escaló, eligió mantenerse junto a la exmandataria. Esa decisión alimentó las versiones que la ubican como opción para encabezar la lista de unidad. Cerca del gobernador evitaron dar nombres. Carlos Bianco, ministro de Gobierno, reconoció que existen charlas, aunque aclaró que no habrá definiciones antes del cierre de alianzas. Una fuente del entorno de Kicillof sostuvo que el oficialismo busca “alguien amplio que represente a todos los sectores y que sea competitivo”. También negó que el mandatario haya sugerido un nombre puntual. “No proponemos a nadie para encabezar”, afirmó.
En paralelo, La Cámpora reclamó que los candidatos muestren compromiso con el proyecto político. Facundo Tignanelli advirtió que “hay que garantizar que todos los que vayan en las listas no se van a doblar ante las propuestas que haga el gobierno de Milei”. Mayra Mendoza coincidió y repitió una consigna de CFK: “Tiene que ser alguien con cabeza, corazón y coraje”.
La eventual candidatura de Fernández también podría frenar la amenaza de Juan Grabois, que amagó con competir por fuera del espacio. Una fuente del conurbano opinó que su postulación “le sacaría argumentos”. Según esa fuente, “Grabois dice ‘basta de militar figuras como Massa’, y que por eso quiere ser él, pero si es alguien como Mariel, que tiene gestión y que viene de los movimientos sociales, se le terminan los argumentos”.
Mientras tanto, el massismo activó un operativo para instalar la figura del exministro como posible cabeza de lista. Sin embargo, desde el entorno de Cristina bajaron el tono. Aseguraron que “en ninguna reunión Massa le planteó la voluntad de ocupar ese lugar”. Una versión alternativa indica que podría integrar la nómina, pero “acompañando la boleta” en un puesto más alejado.
Federico Achaval, intendente de Pilar, también circuló como posible cabeza de lista. Su nombre ya había aparecido cuando se debatió la conformación de la boleta al Senado por la Primera sección electoral. Tampoco se descartó a Máximo Kirchner, aunque aún conserva dos años de mandato. “Haría lo que CFK le pidiera”, respondió al ser consultado. Otro dirigente que se anotó para competir fue Guillermo Moreno.
La discusión recién empieza, pero dentro del universo kirchnerista crece la idea de que Fernández podría ordenar el escenario. Su trayectoria territorial, su gestión en Moreno y su pertenencia a los movimientos sociales la convirtieron en una de las figuras con mayor proyección dentro del peronismo bonaerense.
