El coordinador de LLA asume el lunes su banca junto a otros dos ediles que conformarán la bancada libertaria. A Gil se le estaría complicando poder conducir el bloque.
Por otro lado, según pudo averiguar LaNoticiaWeb, el concejal electo tuvo actitudes particulares en sus visitas al cuerpo deliberativo, incluso contra trabajadores del establecimiento.
El oficialismo de San Martín tendrá nuevamente mayoría propia en el Concejo Deliberante. Esto se verá reflejado cuando el lunes asuman los nuevos concejales y el propio intendente electo, Fernando Moreira.
La oposición mayoritaria, Juntos Por El Cambio, está fragmentada, como es de público conocimiento. e informara LaNoticiaWeb en el día de ayer. Pero, el bloque de La Libertad Avanza, con tan sólo 3 concejales, aún no encuentra su acuerdo.
El coordinador de LLA a nivel local, Marcelo Gil, «alias Ballester» ( nada que ver con esa familia) se ubicó estratégicamente en el armado de listas como candidato a primer concejal, y se aseguró un lugar en el cuerpo deliberativo hasta el 2027.
Si bien es el claro líder del espacio y protagonizará un plenario libertario este sábado, previo a asumir su banca el lunes, aún no logra un consenso claro para presidir el bloque en el Concejo.
Los otros dos concejales que asumirán el lunes por este bloque son Verónica Caro (empleada de carrera del hospital Eva Perón) y Santiago Leo (dirigente de Villa Ballester, trabajador del Poder Judicial y hombre de “Unión Celeste y Blanco” de Fernando Rozas).
¿Marcelo Gil podrá presidir el bloque? Hasta el momento no existe esa certeza. Lo que es seguro, es que ‘Ballester’ no dará el brazo a torcer en la negociación.
GIL ARRANCÓ MUY ARRIBA EN SUS VISITAS AL CONCEJO.
Según pudo averiguar LaNoticiaWeb, el concejal electo habría tenido una primera visita al Concejo Deliberante algo conflictiva.
Pareciera que entró «prepotente», según afirma una fuente, diciéndole a los empleados del establecimiento que debían renunciar a su sueldo.
Tras un pequeño tira y afloje, el tema no pasó a mayores.
Vale destacar que el trabajo que realizan los empleados del Concejo es elemental para el funcionamiento de la democracia a nivel local, por lo que es muy extraño pensar que no deberían recibir remuneración. ¿Qué pretende Gil?
Por otro lado, el edil electo fue a visitar el cuerpo con su vestimenta habitual, un llamativo conjunto deportivo y joyas estilo rapero estadounidense pero con inspiración conurbanense. ¿Jurará así el lunes?

