El vicepresidente del Comité Distrito de la UCR Tres de Febrero apuesta a un acuerdo que exceda al FAP. En diálogo con LaNoticiaWeb rescató el trabajo de Massa en Tigre y no censuró el frente de Posse con el PRO, aunque aclaró que en su caso no sacará los pies del plato. En cambio cargó contra el Modeso y los tres concejales radicales. Apoyo a Maddonni.
El panorama en la Unión Cívica Radical de Tres de Febrero es complejo, no existe una única mirada del diagnóstico y, mucho menos, una posición uniforme de la dirección que debe seguir el centenario partido. Marcelo Bello, vicepresidente del Comité Distrito, ve positiva la ebullición y no se muestra crítico de los correligionarios que coquetean con dirigentes de otros espacios.
¿Cómo evalúa este momento del radicalismo a nivel local?
Inmejorable en relación a los últimos años. La disputa por el poder que nosotros teníamos como muy alejada, ahora se ha hecho mucho más concreta. Muchos muchachos están pujando porque notan espacios. Por primera vez en unos cuantos años la oposición al Modeso ocupa el Comité de Distrito, lo que genera un ámbito de debate nuevo donde no estamos disciplinados a ningún dirigente nacional o provincial.
¿Es esta diferenciación con el Modeso la que está llevando a la diáspora de algunos dirigentes radicales en el distrito?
En los últimos años, Leopoldo Moreau digitó siempre los candidatos en Tres de Febrero. El caso más claro fue cuando vino su hija a decirle a los dirigentes que el candidato era Nelson (Romero). Son disciplinados, siguen a un hombre y no a las ideas. Ese hombre antes era opositor, hoy es semi kirchnerista, y sin embargo ellos lo siguen. Esto no permitió que en Tres de Febrero creciera la política, la discusión, que alguien pudiera ser elegido si no era designado por el jefe. En este momento la cosa es exactamente al revés. Hay un espacio, un debate, y mucha gente que quiere ser. Algunos frustrados se están acercando a otros partidos, pero más que nada a espiar, pensando también en la alianza grande. Yo no creo que terminen cerrando con otros partidos.
¿Qué pasa con esos radicales que van a contramano de lo que decidió la Convención?
La Convención decidió trabajar en el sentido de una alianza grande, opositora y progresista. Parece ser que algunos creen que son dueños de la palabra progresista. Está tan usada que está más que desgastada. Yo creo que es necesario priorizar una alianza grande que defienda a las instituciones, que pare el avallasamiento del kirchnerismo y su idea de perpetuarse en el poder a como dé lugar.
¿En esta alianza grande qué partidos tendrían que estar?
Los que acepten poner como prioridad las cuestiones institucionales que va a plantear el radicalismo. Quienes estén de acuerdo con los planteos del radicalismo tienen que estar. Yo no creo en la figura de Mauricio Macri puntualmente, pero sí de mucha gente que está en el PRO. De hecho, hay muchos radicales o ex radicales que están ahí que habría que traerlos. Entonces, más que sumar partidos, también hay que sumar dirigentes.
¿Ve al radicalismo haciendo un acuerdo con Sergio Massa, por ejemplo?
Hoy no. Pero si Massa decidiera en esta elección distanciarse del cristinismo y hacer un planteo distinto desde otro lugar, ¿porqué no? Nosotros no podemos ser gorilas y decir ´porque viene del peronismo, con él no nos juntamos´. Massa ha demostrado una buena gestión en Tigre y es un dirigente muy respetado por la gente. Lo que no le respetamos a Massa hoy es su disciplinamiento con Cristina.
En una conferencia de prensa, algunos dirigentes dijeron que no se van del radicalismo y que quieren dar la pelea desde adentro para ver si en Tres de Febrero se pueden cerrar acuerdos específicos diferentes a lo que se decida en Provincia. Usted no está disconforme con esa posición…
No, en absoluto. De hecho, estuvieron en esas reuniones otros amigos radicales que fueron a saludar el lanzamiento de los que están con Massa, que tampoco se van a ir del radicalismo. Creo que no está mal que los radicales dialoguemos con todos. ¿Por qué dejar el diálogo nada más que en manos de los dirigentes nacionales? Por supuesto que nosotros vamos a acatar las decisiones de la Convención Nacional y de la Provincial. Pero no está mal dialogar y saludar este tipo de emprendimientos. Estoy seguro que los amigos que fueron ahí, si mañana no pudiéramos hacer ningún acuerdo parlamentario electoral con esta gente, van a trabajar con el radicalismo y punto.
¿Su visión es que no hay que acordar solamente con el FAP, por ejemplo, sino que el acuerdo sea un poco más amplio?
Absolutamente. Debe ser más amplio porque nosotros queremos representar a la mayoría de la sociedad, y para esto hay que juntar a todos los que pensamos parecido. Si nos vamos a separar por cuestiones que pueden ser importantes, pero que en estas circunstancias resultan menores frente al desastre que está haciendo el kirchnerismo, no estaríamos haciendo el mandato de la sociedad.
¿Cree que finalmente habrá acuerdo entre la UCR y el FAP?
Sí, estoy convencido que se va a llegar a un acuerdo. Creo que lo que está pasando ahora son solamente cuestiones personales que con el correr de los días se van a ir resolviendo.
El presidente del Comité expresó su alineamiento con el intendente de San Isidro. ¿Cree que esto va a derivar en que él tenga que dejar la presidencia del radicalismo local?
Y sí. Seguramente si él decide jugar políticamente con la alianza de Macri y Posse va a tener que irse del Comité. En el momento en que él lo exprese públicamente le vamos a pedir que deje de ser presidente. Mientras no lo haga, al contrario, vamos a seguir trabajando para que él u otros dirigentes radicales se queden en el partido, porque son muy valiosos.
¿Su idea es que se quede?
Sí, mi idea es que se quede. No quiero echar a nadie valioso. Sí por ahí habría que echar a otro tipo de gente, pero no viene al caso.
En el caso hipotético de que él se vaya, asume usted como presidente.
Sí, en ese caso me tendría que hacer cargo yo de la presidencia. Por supuesto que no es mi interés, ya lo he expresado en repetidas oportunidades. Estoy para acompañar un proyecto global junto con Eduardo Maddonni.
¿Ve alguna posibilidad de intervención en Tres de Febrero?
No. Definitivamente no. No hay ninguna razón para intervenir. Con esa lógica tendríamos que intervenir el Concejo Deliberante y sacar a los concejales nuestros, que en vez de ser opositores, votan sistemáticamente con el peronismo.
¿Cómo se lleva con esos concejales?
Me llevo muy bien. Como personas son todas muy buenas. Políticamente son un desastre. En vez de trabajar para el mandato de la gente que es ser opositores, pareciera que están ahí para ser tres más de la corte de Curto.
Dos terminan mandato, Santiago Iuzzolino y Griselda Azcona, y parece que quieren renovar...
No va a renovar ninguno porque la verdad que las gestiones fueron pésimas.

