El encuentro se produjo en la casa del Diputado, antes de que el Jefe de Gobierno viaje a Santiago de Chile. Hace un par de semanas ya se había producido una reunión secreta.
“No voy a hablar de la reunión, fue una cena privada” le dijo Mauricio Macri a los medios, que se le abalanzaron para preguntar sobre su reunión con Francisco De Narváez, en la casa del Diputado Nacional. El encuentro se produjo un par de horas antes de un viaje que emprendió el Jefe de Gobierno hacia Santiago de Chile.
La intención de Macri era acercar posiciones y limar asperezas. Según se pudo saber, hubo avances pero la reconciliación definitiva parece aún lejana.
Macri fue recibido por el presidente chileno, Sebastián Piñera, quien lo declaró visitante ilustre. Ambos mantuvieron un encuentro a solas en la residencia presidencial. Allí, el jefe del PRO la pasó mejor que con su ¿ex? socio político.
De Narváez lo había recibido en su mansión para hacer un repaso del escenario político actual. Quince días atrás también se habían visto, aunque en aquella oportunidad no trascendió. “Mauricio le pidió a Francisco que se decidiera a jugar a fondo en la provincia y que lo apoye en su posicionamiento presidencial”, filtró una fuente.
En la intimidad del PRO desconfían de que el Diputado haya desestimado definitivamente su proyecto presidencial. La respuesta ambigua del “colorado” confirmó esas sospechas. De Narváez prefiere a Reutemann para el sillón de Rivadavia.
Como si fuera poco, Macri tampoco consiguió un respaldo tajante cuando se tocó el tema de las escuchas ilegales. Pidió que los dos legisladores que responden a De Narváez, Daniel Amoroso y Mónica Lubertino, lo apoyen en la Legislatura.
